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Cuando el mejor jugador de Brasil es el arquero, hay que preocuparse seriamente. Sin Julio César transformándose en acróbata de circo y realizando atajadas imposibles, el equipo que no deja dormir a Dunga y mantiene a Lula más pendiente del resultado que de la crisis, hubiera perdido frente a Ecuador en Quito, batallando también con ese terrible enemigo que es la altura.

Brasil ganaba 1-0 con gol de Julio Baptista a los 72, pero Ecuador respondió con el gol de Cristian Noboa a los 88, y con el empate, Brasil suma 18 puntos en 11 juegos, instalado en el cuarto lugar de la zona suramericana que encabeza Paraguay con 23, perseguido por la brillante Argentina y el resurgente Chile, ambos con 19, en pleno crecimiento.

¿Recuerdan cuánto le costó clasificar a Brasil para el Mundial de 2002, que los vio coronarse por quinta vez? Cierto, pero no podemos refugiarnos en que algo así se convierta en una constante. Brasil se ha visto muy ensombrecido en esta fase eliminatoria, en tanto Argentina sigue impresionando, no tanto por su clara victoria 4-0, desarticulando al equipo venezolano, todavía frágil, sino por la fluidez de su juego, la facilidad para maniobrar, ese entendimiento admirable y la brillantez cegadora de sus mejores hombres.

Maradona toca las teclas de ese piano, y con Messi al frente, obtiene rápidamente una sinfonía tan inagotable como las de Mozart. Argentina juega, gusta y gana. Con la derrota sufrida por el líder Paraguay ante Uruguay 2-0, la tropa de Diego salta a la vista como favorita para ganar la zona.

Con una defensa tan sólida y precisa, con la movilidad de Heinze y Zanetti, más el aporte vigoroso de Mascherano, la presencia de Gago, el ímpetu de Tévez, la versatilidad de Agüero y la genialidad de Messi, Argentina garantiza un gran show en cada una de sus presentaciones para tranquilidad de Maradona, quien ya no recuerda a Riquelme.

Dunga en tanto, sin lámpara, no sabe qué hacer. Maicon por lesión, Ronaldinho por insuficiencia y Elano desorientado, fueron reemplazados, y de haberse permitido más cambios, el atormentado Director Técnico los hubiera utilizado todos. Tan sombrío fue el fútbol que ofreció Brasil, con Julio César, el estupendo arquero del Inter de Milán, instalado sobre un imaginario arco iris sacando pelotas y evitando el naufragio.

La segunda derrota del líder Paraguay, deja a Brasil como único equipo con sólo una derrota, pero con 6 incómodos empates y apenas 4 victorias en las 11 batallas. Paraguay ha triunfado 7 veces, por 6 de Chile y 5 de Argentina. Faltando 7 juegos, con Uruguay en quinto lugar amenazando a Brasil, mostrando 16 puntos, la preocupación es inevitable.