•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La victoria de los Medias Rojas por 10-3, no solo fue una señal de vida, sino una advertencia sobre la improbabilidad de vencer tres veces consecutivas a estos Astros mete miedo, que no pudieron completar la barrida en tres juegos. El abridor Brad Peacock fue bateado y el bullpen naufragó. La ventaja de 3-0 construida por Houston contra Doug Fister en el propio inicio del duelo, fue borrada y superada, y más adelante demolida en el séptimo inning con una arremetida de seis carreras, garantizándole al equipo de Boston un triunfo golpeador, asegurado por el firme relevo de cuatro ceros realizado por zurdo David Price. Entre la debacle de Houston, el cubano Yulieski Gourriel registró su primer juego postemporada de cuatro imparables. Ese esfuerzo no tuvo utilidad.

Rápido desequilibrio

El inicio fue rompecorazones para la multitud en el Fenway Park. El discreto ganador de 5 juegos por 9 reveses con 4.88 en efectividad, Doug Fister, vio salir astillas de su brazo consecuencia de hits consecutivos disparados por George Springer y Josh Reddick, y el jonrón de Carlos Correa. Apenas un out y los Astros estaban adelante 3-0, haciendo pensar en otra victoria cómoda para rematar a los Medias Rojas. Las cifras de Brad Peacock, impresionaban: balance de 13-2, porcentaje de 3.00 en carreras limpias, y 161 ponches en 132 entradas. Nada de eso fue visto. Boston anotó en el segundo por hits seguidos de Moreland y Hanley Ramírez, un boleto a Rafael Devers que llenó las bases, y hit productivo del receptor Sandy León. Y en el tercero, los Medias Rojas expulsaron a Peacock con hit impulsador de Hanley Ramírez  estrechando la diferencia 2-3, y el jonrón de dos carreras de Devers volteando las cifras. 

Ataque destructivo

Con los Medias Rojas adelante 4-3 y largo camino qué recorrer, el manager Farrell decidió recurrir al poderoso zurdo de cuerda larga, ganador de un Cy Young, David Price, uno de los pilares de la rotación. Price respondió entregando cuatro ceros y en el séptimo, “Ardió Troya” dejando en cenizas el pitcheo de Houston. Boleto a Benintendi, cohete de Betts y hit de Moreland, llenan los costales sin out con las alarmas sonando. El cuarto hit de Hanley Ramírez empuja par de carreras y cañonazo de Devers agrega otra. La pizarra se mueve 7-3 explotados McCullers y Chris Devenski, y entra Joe Musgrove quien elimina a Sandy León, pero no pudo esquivar el zarpazo de Jakie Bradley a las tribunas derechas, sellando el 10-3. Los de Boston, no necesitaban algo más. Estaban vivos y en pie de guerra.