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Hoy se inaugura el nuevo Estadio Nacional de Beisbol Dennis Martínez y el antiguo coloso, que hasta el momento ostenta el mismo nombre, pasará a un segundo plano para la mayoría de aficionados del deporte rey en Nicaragua.

A partir de hoy una nueva historia empieza a escribirse, sin embargo el viejo estadio Dennis Martínez cuenta en sus bases agrietadas con 69 años de anécdotas que ningún otro edificio en Nicaragua puede relatar.

El veterano estadio fue mucho más que un parque de beisbol, se creó con el fin de tener un buen campo donde jugar el deporte más seguido en el país y terminó siendo un escenario multiuso.

"En este estadio vimos el show de un circo intercontinental, corridas de toros, competencias de motos y de carros, conciertos como el de Santana estableciendo récord de asistencia, desfiles escolares celebrando las fiestas patrias, tomas de posesión presidenciales, centro de cómputos electorales, refugio de damnificados y, por supuesto, hechos deportivos de gran importancia" cita Edgar Tijerino en su libro De Cayasso a Nemesio, publicado en diciembre de 2012.

El veterano estadio fue mucho más que un parque de beisbol, se creó con el fin de tener un buen campo donde jugar el deporte más seguido en el país y terminó siendo un escenario multiuso. Foto: Bismarck Picado/ENDEntre los principales acontecimientos deportivos realizados en el viejo estadio sobresalen cinco mundiales de beisbol, uno de ellos sirvió para inaugurar el llamado "Coloso de Concreto", con Colombia derrotando a Guatemala 6-2 el 20 de noviembre de 1948.

Dos años más tarde el estadio albergó el mundial de 1950 para repetir posteriormente en 1972, este último, es calificado hasta hoy como el mejor mundial de la historia para Nicaragua, porque se logró un histórico triunfo 2-0 sobre la selección de Cuba.

"Los edificios se movieron, el lago se agitó bruscamente, el Momotombo se hinchó y los rieles crujieron con estrépito, por un momento el poderoso equipo cubano estaba de rodillas". Así relata Tijerino la euforia que se vivió en Nicaragua después de esa importante victoria.

En 1973 y 1994 Nicaragua organizó los dos últimos mundiales de beisbol, ambos teniendo como escenario el mismo estadio que los mundiales anteriores, no obstante, con la apariencia muy desgastada producto de los golpes que le propinó la madre naturaleza.

La vejez no lo hizo jubilarse

En sus días de juventud, el estadio Dennis Martínez plantó cara a muchas adversidades, sobrevivió al terremoto en el Volcán Cosigüina en 1951 y resistió la llegada de los huracanes Gilda, Alma, Edith e Irene (ambos en 1971), sin embargo, el terremoto de 1972 en Managua si logró doblar las rodillas de aquel estadio que hasta ese momento estaba invicto contra la naturaleza.

Logró permanecer en pie aunque parecía estar noqueado, lamentablemente no teníamos un parque mejor que ese y con todos los golpes recibidos, continuó siendo nuestro mayor referente a nivel de estadios en el país.

El nuevo estadio tiene capacidad para 15,000 personas. Foto: Bismarck Picado/ENDDespués de 45 años de ese duro golpe, ese viejo estadio renuente a ser jubilado sigue en pie, siendo parte de la acción de numerosos torneos de beisbol en el país, también prestando sus servicios para otras actividades lejanas al deporte y presumiendo aún el nombre de la máxima figura del beisbol nicaragüense.

La espera terminó, llegó el momento del relevo que todos pedían a gritos, ahora le corresponde el turno a un joven que está a punto de debutar, listo para cargar con el peso del nombre que de momento comparte con el viejo terco que será su ejemplo a seguir.

Esta nueva historia ya tiene portada, a partir de hoy se inicia a escribir el primer capítulo, esperando que al final del cuento las anécdotas superen a las que ya vivimos y así las próximas generaciones puedan contar todos los éxitos obtenidos en el estadio que permitió el descanso de aquel viejo que se opuso a jubilarse.