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Buscando en el baúl de los recuerdos, el expelotero de Primera División y de la selección de beisbol de Nicaragua, Nemesio Porras, trajo a su cabeza una enorme cantidad de memorias durante jugó en el antiguo estadio Dennis Martínez, en el que se convirtió en una figura tras 20 años vistiendo la camisa de los Indios del Bóer, después de haberlo hecho por una temporada con los Industriales de COIP.

Durante su carrera, Porras consiguió seis títulos de bateo como pelotero con mejor promedio, tras 5,700 turnos al bate y 183 cuadrangulares, el actual presidente de la Federación Nicaragüense de Beisbol Asociada (Feniba), recuerda los momentos que marcaron su carrera deportiva corriendo las bases del viejo coloso nacional.

“Mi primer recuerdo en el antiguo estadio Dennis Martínez fue cuando yo tenía como 8 años aproximadamente, mi tío jugaba como tercera base del equipo Cinco Estrellas y él me regaló una entrada para ir a ver un partido, no recuerdo contra qué equipo fue, pero lo que sí me acuerdo es que yo no podía ver mucho el juego, porque la gente se levantaba a cada rato y como yo estaba pequeño, no me dejaban ver. Eso era a cada rato, entonces yo dije ‘que aburrido que es ir al estadio’ porque obviamente no me había ido bien en mi primera experiencia”, afirma el expelotero.

Contrario a aquella no grata experiencia, Porras aduce que la primera vez que pisó el estadio Dennis Martínez como jugador, fue en una ocasión que llegó a jugar con los Industriales de COIP: “Fue en un juego contra el Bóer, en ese tiempo ni siquiera jugué, pasé en la banca todo el partido, pero eso sí, me quedé maravillado con el estadio, siempre había escuchado las cosas que decía la gente, pero cuando lo vi con mis propios ojos no lo podía creer, era impresionante”, recuerda el presidente de Feniba.

Momento especial

Al igual que muchos peloteros activos y otros retirados, Nemesio Porras recuerda con especial sentido algunos eventos que acontecieron en el viejo coloso nacional: “Tengo muchos gratos recuerdos del estadio Dennis Martínez, en una ocasión estábamos jugando el Bóer contra Chinandega, en la parte baja del octavo inning e íbamos perdiendo 5-2, yo estaba bateando con las bases llenas y con dos bolas y dos strikes, de pronto, el lanzador tiró una pelota un poco alta y el umpire cantó bola, de repente, salió el mánager de Chinandega, era Evelio Córdoba, a reclamar el fallo, muy molesto”. 

“Pero el juez no cambió su decisión; de pronto, en el siguiente lanzamiento conecté bien la pelota y ligué un jonrón para darle vuelta al marcador (6-5) y nunca se me va a olvidar que cuando yo iba llegando al home, estaba Evelio muy enojado gritándole al árbitro: ‘eso era lo que querías ¿verdad?’ recuerdo que fue una situación muy divertida porque don Evelio Córdoba tenía un carácter muy fregado, era bien arrecho”, finalizó Porras, quien ahora, viendo el nuevo Estadio Nacional Dennis Martínez no acaba de sorprenderse, aunque con la nostalgia de aquellas memorias que le dejó el antiguo coloso.