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Duele cuando te tumban, y al caer, tu barbilla golpea el suelo ruidosamente. Pueden preguntarle a los Yanquis, que finalmente cayeron 4-0 en la batalla de vencer o morir. El equipo de Nueva York no logró lo que parecía ser una segunda remontada revestida de espectacularidad, contra un equipo de 100 victorias. A diferencia de los Indios, los Astros sobrevivieron. El brazo sereno y certero de Charlie Morton, el punch proporcionado por los jonrones de Evan Gattis y José Altuve, y la estocada oportuna de McCaan impulsando par de carreras, remataron a los Yanquis, que intentaron desde la incomodidad de los comodines proyectarse hasta la Serie Mundial. Serán los Astros, por vez primera como Campeones de la Liga Americana, quienes enfrentarán a los Dodgers en el Clásico.

No era el mismo Sabathia. Quedar atrás en el conteo le quitó confianza en el manejo de trucos y lo expuso a mayores riesgos. Sin embargo, entre titubeos, incluyendo la gran atrapada de Judge robándole un casi jonrón a Yuliesky Gourriel en el segundo, logró colgar tres ceros a los Astros mientras Charlie Morton lanzaba como un aspirante al Cy Young desde la acera de enfrente, sujetando en un hit a los Yanquis en ese trayecto. El pitcheo sospechoso de Sabathia, a flote en el tercer episodio después del hit de Bregman y el boleto a Altuve, dominando a Correa, fue golpeado en el cuarto, cuando Evan Gattis en conteo completo colocó una pelota encima de la pared del jardín central para adelantar a los Astros 1-0. 

Opción malograda

En el inicio del quinto, los Yanquis dispusieron de una excelente oportunidad para equilibrar, pero se derritieron frente al plato, o mejor dicho, fueron amordazados apropiadamente por Morton. El doblete abridor de Bird al rincón derecho, hizo volar el murciélago de la preocupación sobre las tribunas, pero sin alterar el sistema nervioso del derecho Morton que ponchó a Castro antes de bolear a Hicks. El lento roletazo de bount alto conectado por Frazier hacia tercera, provocó el audaz intento de asalto de Bird hacia el plato, frustrado por la combinación del tiro de González y la acción defensiva de McCaan, para realizar no solo un gran out, sino de mayúscula importancia. Morton aseguró el cero y los Yanquis continuaron atrás.

La intriga saltó hecha añicos en el quinto con los Astros agrediendo eficaz y destructivamente al relevista Tommy Kanhle. El jonrón de Altuve a las tribunas del jardín derecho amplió 2-0, hits seguidos de Correa y Gourriel fabricaron una seria amenaza con hombres en las esquinas, y el doble de Brian McCaan barrió las bases estirando la superioridad de Houston 4-0. La falla de Kahnle en tarea de contención, dejó a los Yanquis contra las cuerdas, con sus rodillas dobladas y las esperanzas fracturadas. Adam Warren entró por Kahnle, y después de cinco ceros, Lance McCullers Jr. reemplazó a Morton y continuó el dominio sobre el bateo yanqui, manteniéndolos en cero.