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Cuando Omar Obregón falló en el primer turno al bate de un nicaragüense en el nuevo Estadio Nacional Dennis Martínez, Elmer Reyes, quien estaba en el círculo de espera, sintió entonces el deseo de convertirse en el primero en ponerle números a la sección de “Hits” de la pizarra electrónica del moderno coloso. Eso sí, jamás albergó en su mente la posibilidad de conectar un jonrón que lo hiciera entrar en la historia como el primero en lograr tal hazaña en la nueva casa de la selección nacional. Sin embargo, tumbando su propia incredulidad y ante el asombro de los miles de aficionados que asistieron al histórico desafío, lo hizo, poniéndole otro asterisco especial a una jornada beisbolera que jamás será olvidada.

En el cierre del primer episodio, con un out en la pizarra, Elmer llegó al cajón de bateo con la ilusión de conseguir al menos un sencillo, pero logró más que eso. El leonés descifró con furia un lanzamiento del abridor taiwanés Fan-Meng-Chen y depositó la pelota al otro lado del jardín izquierdo, provocando un estallido de júbilo impresionante entre la multitud.

“Cuando hice el swing, sentí que choqué bien la bola, pero nunca pensé que esta viajaría más allá de los límites del bosque izquierdo. Estaba seguro de haber hecho un buen contacto y de que al menos sería un sencillo, pero jamás pensé que fuera a ser un jonrón. A veces uno no sabe cuándo la bola va a viajar muy lejos. Nunca imaginé que haría tanta historia con un solo swing”, cuenta Elmer, todavía sorprendido por su histórico cuadrangular.

“Yo no quería que Omar Obregón fallara, al contrario, anhelaba que fuera él quien conectara el primer hit para que la selección empezara de la mejor manera. Pero cuando lo vi fallar, entonces sí sentí el deseo de ser yo quien lo hiciera. Sin embargo, nunca lo pensé, jamás pasó por mi mente que pegaría un jonrón”, dice Reyes, quien además hizo historia por ser el primero en anotar y empujar una carrera en el recién construido Estadio Nacional.

“Creo que fue una curva”, contesta Elmer a la pregunta de a qué tipo de lanzamiento le hizo swing para conectar su memorable batazo de cuatro esquinas y mientras sonríe añade que “el asunto es que ahí todo se mira igual”.

“Cuando me percaté de que el abridor taiwanés era un tirador de bola submarina, al instante pensé que sería un turno muy difícil, pues ese tipo de pícheres suelen ser muy complicados de descifrar, sobre todo porque realizan muchos lanzamientos rompientes”, explica el infielder metropolitano, como quien se siente orgulloso de haber superado un reto con gran autoridad. 

“Tras ese cañonazo de cuatro bases, para mí es imposible detallar cómo me siento. Pegar el primer jonrón en la historia de este estadio tan moderno produce una alegría tan grande que no es posible describirla con palabras”, dice Reyes, quien además cuenta que “mientras iba corriendo por las bases nada pasaba por mi mente, todo dentro de mi cabeza estaba en blanco”.

A la historia de que fue el segunda base titular de la selección que inauguró el Estadio Nacional Dennis Martínez el 20 de octubre del 2017, Elmer podrá agregarle que fue el primero en sacar la pelota del terreno de juego, un logro histórico.