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Jonrón de Yulieski Gurriel le abrió el piso al japonés Yu Darvish, y con una arremetida de cuatro carreras en el segundo inning, los Astros le dieron forma a una victoria sobre los Dodgers por 5-3, adelantándose 2-1 en esta Serie Mundial. La presencia de Darvish, vencedor de Arizona 3-1 y de los Cachorros 6-1 en la postemporada, hacía ver favoritos a los Dodgers, que tratarían de descifrar las curvas del joven Lance McCullers, pero Darvish, recibido de Texas el 31 de julio para cubrir la ausencia del “as” Clayton Kershaw, fue víctima de una efectiva agresión, y los Dodgers, no pudieron levantarse de la lona, pese a lograr ese peligroso acercamiento 5-3 en el sexto. La pizarra, no volvió a moverse.

Yulieski Gurriel castigó a Darvish con jonrón en el segundo inning. AFP/ENDYulieski abre fuego

Después de sobrevivir al doble abridor de Springer en el primer inning, Yu Darvish se derrumbó estrepitosamente en el segundo. Nos quedó la impresión que el jonrón sin embasados de Yulieski Gurriel, lo desajustó quitándole confianza. De pronto, Darvish estaba atrapado en un caos. Doblete de Reddick, boleto a Gattis, hit empujador de González para el 2-0, otro de McCaan ampliando 3-0, y fly de sacrificio de Bregman estableciendo una diferencia preocupante de 4-0. Los Astros podían conseguir algo más, pero McCaan estuvo perezoso corriendo sobre el doble de Altuve con dos outs y no pasó de la antesala. En la madrugada del partido, esa ventaja se sentía muy saludable con Darvish fuera de combate, siendo reemplazado por Kenta Maeda.

En lugar de mostrarse crecido detrás de ese apoyo ofensivo, el curvista derecho Lance McCullers, se presentó temeroso y desorientado y boleó consecutivamente a Pederson, Hernández y Taylor, con Seager en el plato y las alarmas sonando. Un trancazo, y se borraba la diferencia de cuatro carreras. No ocurrió, Seager bateó para doble play, pero Pederson anotó la primera carrera de los Dodgers, antes de fallar Turner. Naturalmente, esa señal de vida, tenía significado. Ahora la pizarra estaba 4-1 con seis innings pendientes, mucho por discutir. 

Dodgers en pie de lucha

El out realizado a un Puig que titubeó antes de proyectarse hacia segunda base, fue doloroso para los Dodgers. Hay que apuntarle una excelente asistencia al short Correa con complemento de Altuve. En una de tantas sorprendentes decisiones alrededor del manejo del pitcheo que hemos estado viendo, el mánager Roberts que se excedió en la tolerancia de Darvish, retiró al dominante Maeda después de eliminar a Correa como primer hombre del quinto inning, llamando al zurdo Tony Watson. Falló Gurriel para el segundo out, pero Reddick conectó hit, y Evan Gattis, con un machucón que pareció cerrar el turno de los Astros, provocó un mal tiro de Watson a primera, anotando Reddick en gran sprint, la quinta carrera.  

Nuevamente, McCullers flaqueó después de recibir un espaldarazo. Abrió el sexto boleando a Seager y siendo sacudido por doble de Turner. Aunque ponchó a Bellinger por tercera vez en el juego, el mánager Hinch lo reemplazó por Brad Peacock, quien no pudo impedir las dos carreras, que recortaron la distancia 5-3, colocando el futuro en la cuerda floja. Roletazo de Puig impulsó a Seager y un lanzamiento enterrado que pasó entre las piernas del catcher McCaan, facilitó el avance al plato de Turner, metiendo en la pelea a los Dodgers. El relevista Brandon Morrow colgó un cero enorme a los Astros en el cierre del sexto, ponchando consecutivamente a José Altuve y Carlos Correa, con dos circulando amenazantes en las bases, pero el pitcheo de Houston, cerró puertas a los Dodgers en los siguientes tres innings, asegurando la victoria.