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El primero y por cierto el más grande y destructivo “Goliat”, no solo del beisbol en lo global, sino también en el repaso de las Series Mundiales, ha sido Babe Ruth, jugando para aquellos Yanquis conocidos como “Los mulos de Manhattan” o “Los bombarderos del Bronx”, con una alineación de “Matadores en fila”, próxima a lo macabro. Entre ese “Goliat” y el David de apellido Ortiz, con aspecto de gladiador, indomable e implacable frente al plato, que se robó el show aniquilando a los Cardenales en la Serie Mundial del 2013, hay otros bateadores de llamativa ferocidad, que han dejado huellas imperecederas en su ruidoso tránsito por los meses de octubre.Babe Ruth es considerado el pelotero más completo de las mayores.

El más feroz de todos

Jugando para los Yanquis desde 1920 después de salir de Boston, y según la leyenda,  lanzando un maldición que persiguió a los Medias Rojas por los siglos de los siglos, Babe Ruth fue un legítimo Mr. Octubre. El más respetado. Conectó 15 jonrones en 41 juegos a lo largo de siete Series Mundiales con los de Nueva York entre 1921 y 1932. Antes, participó en tres con Boston, 1915, 1916 y 1918 pero como lanzador. Fue grandioso tambien. Registró 3-0 y 0.87 en efectividad con récord de ceros consecutivos. En sus resonantes actuaciones con los Yanquis repartiendo palo en Clásicos, el fiero “Bambino” tiene un registro de 625 puntos que permaneció largo tiempo intacto, y dos juegos de tres jonrones, algo hasta hoy irrepetible.

Con la programación de estos días, agregando las series playoffs que pueden llegar a facilitarte hasta un estiramiento de 20 juegos en una postemporada, las cifras que Ruth hubiese podido construir, serían escandalosas. Recuerden que en esa época, con el beisbol en blanco y negro, fuera de pantalla, sin encuentros nocturnos, apenas se estaba descubriendo la insulina para la diabetes; el Jazz llegaba a Paris y Berlin; Einstein ganaba el Premio Nobel; y Lindbergh se atrevía a cruzar el océano Atlántico en avión. Así que era imposible contactarse en aquel tiempo con la dirección electrónica baberuth@matapitcheres.com.

Las cifras de Mantle

Mickey Mantle, el temible alcohólico, otro yanqui, seguramente el más temible ambidextro, fue un bateador de 18 jonrones, lo máximo en Series Mundiales, pero estuvo en 12 Clásicos por 7 de Ruth como bateador, apareciendo en 65 juegos por 36 del “Bambino”, lo cual establece una significativa diferencia. Un ganador de la Triple Corona en 1956 con tres títulos de Más Valioso entre sus credenciales, Mantle fue un artillero de 40 empujadas con 43 boletos recibidos en los Clásicos, pero pocos porcentajes gruesos. Eso sí, su utilidad, indiscutible.

La Serie Mundial de 1977, ya en época de playoffs aunque no tan ampliados como los de hoy, proyectó a Reggie Jackson como un demoledor de pitcheres. Los tres jonrones consecutivos en un juego contra los Dodgers, aplastando lanzamientos de Burt Hooton, Elías Sosa y Charlie Hough, se convirtieron sin necesidad de un decreto, en una proeza grabada en mármol y siempre activada para los seguidores del beisbol, pese a que Babe Ruth, aquel “Goliat”, lo había hecho dos veces en 1926 y 1928 cuando todavía Juan Rulfo no inventaba Comala ni Gabo su Macondo. Reggie participó en 77 juegos durante 17 series postemporada, incluyendo 5 Clásicos, agregando esos 5 jonrones de 1977, cifra líder, a otros 5 que consiguió para registrar 10 en total.

Bernie y David

Bernie Williams, otro yanqui, un boricua, estuvo involucrado en 25 series postemporada en 12 años, incluyendo 6 Clásicos, y su total de 22 jonrones es muy llamativo, pero solo 5 de ellos, fueron en Series Mundiales, utilizando 32 juegos. Es fácil simpatizar, admirar y valorar a Bernie Williams. Es el pelotero repleto de habilidades, capaz de batallar y derrotar a la presión, y ser lo suficientemente incidente en beneficio de la franquicia. Un bateador ideal para situaciones de mayúscula exigencia, pero distante de Ruth, y de Mantle, y tambien de Reggie, ansioso siempre por cargar con toda la responsabilidad. ¿Se puede identificar a Bernie con un auténtico matador de pitcheres?. No lo creo. De él no se esperaba un jonrón en cada turno como ocurría con Ruth, Mantle o Reggie. Solo en el Clásico del 2003, Bernie disparó más de un jonrón, limitado a dos. No propiamente un verdadero “Mr. Octubre”.

En el 2013, David Ortíz a los 38 años, se convirtió en la nueva versión. Y consiguió ese impacto, precisamente después de haber sido reducido a solo 2 hits en 22 turnos por el pitcheo de los Tigres, pero ligó un jonrón con bases llenas. En la Serie Mundial de ese año, fue “Mr. Pánico”. Ningún pitcher quería atraverse con él, y en cada turno, se captaba en la multitud y frente a los televisores, la casi certeza de otra estocada. En el Clásico del 2013, Ortiz conectó 11 hits en 16 turnos registrando ese gigantesco promedio de 688 con par de vuela-cercas para sumar 17 en 17 series postemporada con presencia en 82 juegos. Las 60 carreras impulsadas de David, certifican la importancia que adquirió cuando el telón está por caer.

Por ahora, antes del cuarto juego, pese a la cantidad de candidatos previos por sus antecedentes, el “Goliat” ofensivo de este octubre, permanece oculto.