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Luego de tres apariciones con los Indios del Bóer, el tirador cubano de perfil derecho Diosdany Castillo ha dejado la impresión de tener lo necesario para convertirse en figura de la edición XIII de la Liga de Beisbol Profesional (LBPN). Su dominio hasta ahora inalterable, su serenidad para enfrentar aún a los más fieros bateadores y ese manejo elegante de sus recursos lo perfilan como un lanzador que no fácilmente será doblegado. 

Destacadas presentaciones. Cabecilla de la rotación de los Indios, Castillo presenta una efectividad de 0.00 luego de 11.2 episodios de labor, recorrido en el que permite 9 imparables, otorga dos bases por bolas y poncha a nueve adversarios. Sus primeras víctimas fueron los Tigres de Chinandega, conjunto al que en el partido inaugural limitó a solo cuatro hits en seis entradas. Diosdany Castillo.

El otro equipo en ser inutilizado por este efectivo cubano fue el de León, novena a la cual le permitió cinco hits en cinco episodios. Antes, en su segunda presentación en la LBPN, apareció como cerrador ante los Gigantes de Rivas, de quienes dominó a los dos artilleros que enfrentó. Luego de tres salidas su récord es de una victoria sin derrotas y tras lo que ha mostrado es considerado desde ya una de las grandes esperanzas de los Indios para construir una temporada exitosa.

Bucardo responde.  Hasta antes de la jornada de anoche, el segundo mejor tirador tras Castillo era Jorge Bucardo (0-0, 1JS), pieza clave del bullpen del Bóer. En tres salidas como relevista, acumulando 6.1 episodios de trabajo monticular, presentaba una efectividad inmaculada de 0.00. El 28 de octubre lanzó tres innings de cuatro hits ante Rivas y el 31 le pintó tres ceros a León, forjando así un arranque de temporada que promete mucho. 

Walton impacta. Cuando el jardinero estadounidense Jamar Walton arribó a Nicaragua como el octavo extranjero de los Tigres de Chinandega, se hizo mucha referencia al aporte ofensivo que este pelotero podría hacer al conjunto occidental, y tras sus primeros dos partidos jugados la realidad parece darle la razón a las consideraciones previas. El 31 de octubre, ante los Gigantes, debutó bateando de 4-2, con un doble, una carrera anotada y dos impulsadas. Posteriormente, el primero de noviembre, conectó dos imparables (un doble), anotó una vez y produjo par de carreras. Al entrar al juego de ayer su promedio ofensivo era de 444 puntos y en 9 turnos solo se había ponchado una vez. ¡Gran comienzo!