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Un testarazo imperial de Álvaro Morata dio ayer una balsámica victoria al Chelsea sobre el Manchester United en Stamford Bridge (1-0) y dejó, de paso, vía libre al Manchester City en la cabeza de la Premier League.

El primer gol del internacional español en los últimos seis partidos --desde el triunfo sobre el Atlético de Madrid en septiembre-- revivió al vigente campeón de liga, que se plantó en noviembre tras un mes de octubre más que dubitativo.

La derrota entre semana a manos del Roma en la Champions League (3-0) dejó ‘tocado’ a Antonio Conte, quien recuperó a tiempo a N’Golo Kanté, mejor jugador del año en Inglaterra el curso pasado. Y su equipo lo notó.

En el United, José Mourinho se decantó por los mismos once hombres que batieron hace ocho días al Tottenham Hotspur (1-0), con tres centrales --Jones, Bailly y Smalling-- y Marcus Rashford ganándole la partida en el extremo izquierdo a Anthony Martial.

Los ‘Diablos Rojos’ saltaron al césped de Stamford Bridge sabedores que, tras el triunfo del City sobre el Arsenal (3-1) solo les valía la victoria para no perder de vista en lo alto al equipo de Pep Guardiola.

Sin embargo, apenas hubo noticias de los de Manchester en Londres, ya que durante todo el primer tiempo y gran parte del segundo estuvieron a merced de los ‘Blues’, con una presión alta que los ahogó por completo.

Los primeros 45 minutos fueron muy planos, aunque dominados por los de casa, que tuvieron ocasiones de sobra para estrenar el marcador. La más clara, y no exenta de polémica, llegó al poco de arrancar el choque, cuando Jones introdujo el balón en su propia portería pero la jugada fue anulada por falta previa de Morata.

Eden Hazard, increíblemente activo pese al marcaje al hombre al que le sometió Bailly, estuvo cerca de cantar gol con un lanzamiento desde el área grande que sacó De Gea con una mano salvadora. Cesc estuvo atento al rechazo, pero llegó tarde y su testarazo posterior se fue fuera.

Falló Hazard, pero no Morata, quien en la jugada siguiente, con un testarazo imperial --y la ineficacia de la defensa local, que le dejó solo-- tras un centro magnífico desde la derecha de Azpilicueta (quinto pase de gol a su compatriota este año) batió a De Gea y subió el 1-0 al marcador del Bridge.