•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Detrás de esa ofensiva feroz de 12 imparables con la que los Tigres de Chinandega apalearon a los Indios del Bóer 10-1 para adueñarse de la cima del campeonato, está la brillante labor monticular de Marcos Frías, quien inspirado en la colina logró enfriar a los capitalinos. Su récord de 0-2 y efectividad de 3.74 no lo perfilaban como un candidato a maniatar a sus rivales de turno, pero lo hizo, y en una gran demostración de dominio lanzó durante siete episodios completos en los que permitió solo cuatro imparables y admitió una carrera, convirtiéndose en protagonista indiscutible del décimo triunfo de su equipo. 

Descontrol fatal

Los Indios enviaron al montículo a Diosdany Castillo, hombre de una victoria y una derrota con 2.42 de efectividad, además de poseer el interesante registro de otorgar solo cinco bases por bolas en 22.1 episodios lanzados. Parecía el tirador idóneo para domar a los Tigres y sostener a la Tribu en la cima. Sin embargo, lo que se consideraba poco probable, sucedió. Castillo se descontroló como nunca antes y se mostró tan vulnerable que antes de completarse el segundo episodio ya perdía 4-0. Todo comenzó cuando llenó las almohadillas dándole bases por bolas a Osman Marval, golpeando a Edgar Montiel y regalándole pasaporte a Andy Paz, tres artilleros que luego avanzaron hasta la caja registradora gracias a los cañonazos de Marvin Martínez, Norlando Valle y Jesús López. Así, tan temprano en el encuentro, Diosdany y el Bóer estaban dejando escapar el liderato.

Walton truena

Fue hasta en la tercera entrada que los capitalinos lograron hacerle daño, aunque mínimo, al abridor felino Marcos Frías. Brandon Leytón comenzó el ataque con un sencillo por el jardín central, se movió a la segunda como consecuencia de un lanzamiento descontrolado de Frías, avanzó a tercera tras un cañonazo de Jilton Calderón y anotó gracias a un elevado de sacrificio de Maikel Cáseres.  

Un episodio más tarde, los Tigres, empeñados en no ceder y en adueñarse de la cima, recuperaron la ventaja de forma contundente.  Castillo, que en el tercero salió ileso pese a recibir imparables de Curt Smith y Edgard Montiel, no pudo hacer lo mismo en el cuarto, pues luego de admitir sencillo de López, el estadounidense Jamar Walton, que la noche anterior había conectado su primer jonrón ante los Leones de León, lo sacudió con un trancazo de cuatro bases por el bosque derecho, moviendo la pizarra a 6-1. 

Ventaja definitiva

Eso fue todo para Castillo y su lugar en la loma de los infartos le fue entregado al muchacho Ángel Obando. Este resolvió el quinto pero en el sexto se derrumbó y tras llenar los costales como consecuencia de tres pasaportes, salió del juego y lo relevó Francisco Valdivia, quien al permitir un cañonazo de Marval y realizar un wildpitch, no pudo evitar que anotaran dos de los tres corredores que le heredaron.

Con la pizarra 8-1 a su favor, que es igual a decir con la victoria en sus bolsillos, los Tigres no pararon de atacar al picheo de los Indios y en el séptimo, con una ofensiva de tres cañonazos, entre ellos un doblete del encendido Walton, movieron el marcador a 10-1, que fue el resultado final, pues los Indios, que durante siete entradas fueron apagados por Frías, tampoco pudieron descifrar a Diomar López en los últimos dos episodios. Ganó Frías (1-2) y perdió Castillo (1-2).

Leones respiran

Al cierre del noveno episodio, los Leones de León llegaron perdiendo 2-1, pero sacándole el máximo provecho al descontrol de Carlos Sanó consiguieron imponerse 3-2 en el último instante. Sanó otorgó tres bases por bolas y el intermedista Omar Obregón, con las bases llenas, cometió un error sobre batazo de Ofilio Castro, propiciando las dos carreras con las que los felinos arrebataron la victoria. El ganador fue Darwin Cubillán (2-0) y el perdedor fue Sanó (1-4). 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus