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El más brillante Barcelona, el equipo soñado de Guardiola, no consiguió tan temprano una ventaja tan significativa como esta de 10 puntos después de 12 fechas. Además el equipo que ahora dirige Valverde, ha marcado 11 goles más que el Real Madrid y admite 5 menos. Así que si nos dejamos guiar por las cifras y los resultados, estamos frente a un equipo azulgrana estupendo. No es así, ni siquiera durante la edificación de ese 3-0 sobre el Leganés, con el resurgir de Suárez marcando dos goles, agregando otro de Paulinho, en un partido que Messi tomó con calma, el Barsa no brilló, y mucho menos se aproximó a aquel equipo de Guardiola, tan glorificado.

Falta mucho, pero…

Sin embargo, su liderazgo con 11 triunfos y un empate, perseguido por el Valencia que será su siguiente rival, también invicto, no admite discusión. Qué importa si Real y Atlético ofrecieron un juego más intenso y mejor realizado, si cada uno de ellos perdió dos puntos y se encuentran abrazados con 24. Ese 0-0 los estranguló, pero como dice Zidane y debe coincidir Simeone, hay mucha caña qué moler y consecuentemente no se puede decir que hay algo escrito con dos Clásicos pendientes y varios duelos cumbres en la ruta de los demonios.

Las fallas de Correa y de Kroos con posibilidades claras de concretar en la vecindad de las cabañas defendidas por Casilla y Oblak, impidieron agilizar la pizarra,  y aunque el Real con el 65 por ciento de posesión controló el medio y manejó las aperturas y avances por las bandas, la disciplina defensiva del Atlético, capaz de cerrar espacios, utilizar el anticipo como neutralizante y exhibir su firmeza, supo recortar los intentos de agresión. Ese desvío providencial logrado por Lucas sobre el remate de Cristiano en el minuto 86 con Oblak indefenso, fue la última gran opción del Real Madrid.

Ramos, lesionado

Todos apuntan que por lo menos se cometieron tres penales, incluyendo el zapatazo que fracturó la nariz de Ramos buscando un cabezazo bajo, en otros tiempos calificado como jugada peligrosa. Cristiano dispuso de unas tres oportunidades, pero en dos de esas ocasiones, fue frustrado por el arquero Oblak, de felinas reacciones frente al reclamo de cañonazos… Marcelo por la izquierda combinando con Isco o entendiéndose con Kroos, y Carvajal por la derecha, mirándose con Modric, pendientes de Cristiano, aseguraron la agresividad del equipo de la realeza en un duelo de pocos remates.

Fue mejor partido Real-Atlético que Barsa-Leganés, pero condenados por el 0-0, los equipos de Madrid retrocedieron otros dos pasos, lo cual es grave, porque los hombres de Valverde jefeados por Messi, han logrado caminar eficientemente sobre arenas movedizas, y sin llegar a impresionar, están cómodamente instalados en la cima de la montaña, mientras se acerca el momento del primer Clásico.