•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Después de las primeras 11 jornadas del torneo de Apertura de la Liga Primera 2017-18, el Managua FC se encontraba sumido en los puestos sotaneros de la tabla de posiciones, acompañando al San Francisco FC de Masachapa, recién ascendido a Primera División y a la UNAN-Managua que tuvo un torneo para el olvido. Con apenas ocho puntos, producto de dos triunfos, dos empates y con siete reveses en su espalda, los “Leones Azules” daban la impresión de ser unos gatitos inofensivos.

Tyron Acevedo no encontró la fórmula para hacer funcionar a un equipo que fue estructurado para competir y no solamente para participar en el torneo, ciertamente los cálculos previos al arranque de temporada mostraban al siempre favorito Real Estelí, al Club Deportivo Walter Ferretti y a la propia UNAN-Managua como serios candidatos a vencer camino a la final, pero el Managua FC figuraba entre los clubes que debían complicar la marcha de los anteriores.

No fue así durante Acevedo estuvo al frente del equipo de la Alcaldía, extrañamente después de haber realizado un gran torneo de Clausura 2016-17 con los Caciques del Diriangén, demostrando categoría y fundamentos para dirigir, el otrora jugador de Primera División no consiguió los resultados esperados y la directiva le dio las gracias, dejándole el banquillo al “salvavidas” Emilio Aburto, quien ya había ido al rescate de los “Leones” en otras ocasiones, como en el 2014, siendo ese el último antecedente de los capitalinos en esa etapa.

Pero Aburto tampoco estuvo exento de complicaciones, pues aunque venció al San Francisco FC en su primer partido como estratega (3-1) en la jornada 8, pasó algunos apuros en las jornadas siguientes y las alarmas no dejaban de sonar. Pero parece ser que el timonel solo necesitaba un poco de tiempo para plasmar su filosofía de juego y cambiarle el chip a sus pupilos y a partir de la fecha 12 el Managua FC comenzó un asombroso sprint, ganando cuatro partidos consecutivos antes de perder contra el Real Estelí (2-1) y cerró la fase regular con dos triunfos más.

Desde la jornada 12 hasta la 18, los “Leones Azules” consiguieron 19 puntos de 22 posibles, más de la mitad de los que sumaban después de los primero 11 juegos del Apertura. Además, en ese lapso de inspiración, los capitalinos anotaron 15 goles y permitieron cuatro, tres más que los marcados durante la mala racha y aceptaron 14 menos. Todo lo anterior le permitió al equipo de la Alcaldía meterse a zona de repechaje, donde se encontró con el Juventus FC y lo superó para colarse a las semifinales, donde lo esperaba el Real Estelí.

¿Imposible?, pues no

El sentido común y las estiradas diferencias que existían entre los estelianos y los “Leones Azules” en las estadísticas, presentándose el club norteño con 42 puntos en fase regular, con 13 triunfos, 3 empates y 2 reveses; con 41 goles a favor y 15 permitidos, indicaban que el claro y amplio favorito para avanzar a la final era el “Tren del Norte”. En cambio, pocos apostaban a que el equipo piloteado por Aburto daría la sorpresa; sin embargo, los jugadores, cuerpo técnico y algún sector de la fanaticada no estaban entre los que no creían.

En el partido de ida, celebrado el pasado 3 de noviembre en el Estadio Nacional de Futbol, los rojiblancos pasaron más apuros de los que se esperaban, pero vencieron por la mínima a los capitalinos (0-1), aquel fue un triunfo carente de brillo, pues los locales exhibieron una mejor propuesta futbolística. En el juego de vuelta, disputado el sábado pasado en el Estadio Independencia, los de casa se adelantaron gracias a un gol de Luis Manuel Galeano que estiraba la ventaja en el global de los norteños (0-2) y parecía que todo estaba sentenciado.

La adelantada celebración de Galeano, con selfi incluida y la leyenda: “El selfi de los campeones”, quedó para tomar una lección importante, no hay que festejar antes de tiempo. Los “Leones”, que buscaron insistentemente la forma de perforar las redes del marco que defendía Henry Maradiaga, jamás dejaron de presionar, persiguieron sin cansancio el premio al esfuerzo y la humildad, el técnico modificó su tablero e hizo ingresar a Armando Zepeda en lugar de Norfrank Lazo y su apuesta rindió frutos.

Las estocadas de Bismarck Veliz y Cristiano Fernández, ambos asistidos por Zepeda, allanaron el camino del “Tren del Norte” que pagó por su exceso de confianza y que por si fuera poco completó un torneo llenó de fracasos, después de haberse quedado corto en Liga Concacaf. Un gran sector de la fanaticada esteliana pide la destitución del técnico Otoniel Olivas y la incógnita sobre qué pasará con él se podría extender hasta unos días antes de que inicie el Clausura. 

¿Y ahora?

Haber eliminado al Real Estelí debió llenar los tanques de inspiración del Managua FC y nutre de confianza no solo a la institución, también a quienes los daban por muertos antes de tiempo. Con la motivación necesaria y exhibiendo ese futbol agresivo que le pasó factura a los estelianos, el equipo de Aburto acrecienta sus probabilidades de superar al Club Deportivo Walter Ferretti, al que ya venció en la última fecha de la jornada regular por 2-1.

En estas instancias, donde los números previos pesan menos que el temple de los clubes y los aciertos y errores marcan la diferencia, los “Leones Azules” podrían completar un torneo de ensueños, con lo que Aburto debería de ser ratificado para el Clausura, por si fuera poco lo que ha logrado a estas alturas. Ciertamente, el club que dirige el brasileño Flavio Da Silva ha hecho méritos suficientes para estar en la final, en un año en el que trascendió internacionalmente avanzando a segunda ronda de Liga Concacaf, certamen en el que dejó una buena imagen.

Por todo lo anterior, es posible que estemos en vísperas de ser testigos de una final a ida y vuelta bastante reñida. Por el bien del espectáculo así debería de ser. Como lo hiciera la UNAN-Managua en el 2015, ganando su primer título en la máxima categoría del balompié pinolero, el Managua FC podría graduarse en la Primera División, a la que escaló en el 2008. Ferretti está más familiarizado con este tipo de fase, pues disputará su final número 14 de torneos cortos y buscará adjudicarse su cuarto título.