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“Mi objetivo es ganar la cuarta medalla de oro”

Rugama ha participado en 14 Campeonatos Centroamericanos de Atletismo, obteniendo 14 medallas de oro.

Atletismo. Es la única atleta nicaragüense que competirá en la disciplina de lanzamiento de jabalina, pero es la candidata a ganar la medalla de oro. El actual récord de jabalina en los Juegos Deportivos Centroamericanos lo impuso ella en 2006.

Cuando Dalila Rugama participe en los XI Juegos Deportivos Centroamericanos Managua 2017 su propio récord la estará esperando. Los 49.48 metros que alcanzó su jabalina de 600 gramos en 2006 no han podido ser superados en esta competencia. 

En las tres ocasiones en que Rugama ha participado en los Juegos Deportivos Centroamericanos ha conseguido la medalla de oro con sus lanzamientos de jabalina. También ha ganado oro en las catorce ocasiones en que ha competido en el Campeonato Centroamericano de Atletismo que se realiza anualmente. “No sé qué significa un segundo lugar a nivel de Centroamérica”, dice la atleta de 33 años, cabello corto y brazos fornidos. 

 “Mi objetivo es ganar la cuarta medalla de oro en los Juegos (Deportivos) Centroamericanos y dejar un poco más arriba ese récord. La distancia todavía no sé cuál podría ser, pero todo puede suceder”, dice después de uno de sus entrenamientos en el Colegio Bautista de Managua, el mismo lugar en que inició a entrenar hace diecisiete años. 

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El entrenamiento

Son las 12.30 del mediodía y el sol ardiente de la capital no detiene las prácticas que Dalila Rugama realiza de lunes a viernes. “Yo me digo a mí misma que si fallo un día es como un día de entrenamiento más para las otras”.

En los días soleados la mayor dificultad a la que se enfrenta es la ausencia de nubes: debe buscar un punto fijo en ellas para crear un ángulo de lanzamiento en el cielo. Si no hay nubes, las copas de los árboles funcionan. “Ver esa jabalina que va en el aire, que va en el ángulo correcto, es cuando la disfruto más. Se siente por dentro esa satisfacción”, dice la atleta de un deporte que es poco practicado en Nicaragua. 

El lanzamiento de jabalina es una disciplina solitaria. En un día de entrenamiento, Dalila puede lanzar hasta 80 veces las dos jabalinas con las que practica. Las arroja desde un extremo del terreno del Colegio Bautista donde los alumnos suelen jugar futbol, y luego debe irlas a recoger, regresar al punto inicial y volver a lanzar. “Te tiene que gustar de corazón para mantenerte entretenido. A mí no me aburre andar así, todo lo contrario, me apasiona lanzar”.

Los inicios

La primera vez que lanzó una jabalina tenía 16 años y cursaba el cuarto año de secundaria. Era menuda y ágil, cualidades que llamaron la atención de su profesor de deportes, Héctor Vanegas. 

“Él (su profesor) me probó en todo, yo tenía velocidad y resistencia, podía saltar. Pero cuando me probó en la jabalina lo primero que me dijo era que allí era donde pronto iba a tener resultados. Así que allí nos quedamos”, recuerda Dalila, quien para entonces vivía en Villa El Carmen, a unos 60 km de la capital. 

“Mis dos hermanos y yo viajábamos diario al colegio. Después de los entrenamientos me iba a mi pueblo, en donde tenía que vender cuajadas casa por casa. Algunos días también teníamos que ir a traer a los terneros y llevarlos a la finca donde vivíamos”, rememora la atleta, en cuyas piernas se dejan ver las cicatrices de los rayones y caídas que se hacía en el campo cuando estaba pequeña.

Mejores marcas

La mejor marca en la carrera de Dalila Rugama fue durante los II Juegos de la Alternativa Bolivariana para las Américas, celebrados en Venezuela en 2007. Para ese entonces marcó 55.28 metros. Ese mismo año participó en Japón en el XI Campeonato Mundial de Atletismo, en donde marcó 53.22 metros. 

Su tercera mejor marca la realizó en los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004: fueron 51.42 metros. Pero desde entonces no ha podido asistir a otros juegos olímpicos. En 2008 se lesionó el codo durante un ciclo de entrenamientos en Cuba y no logró ir a las Olimpiadas de Beijing. El año pasado no asistió a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro por razones técnicas.   

La maternidad

Solo dos veces en su carrera atlética profesional Dalila ha dejado de entrenar: en 2010, cuando una situación familiar la obligó a mudarse a Rivas, y en 2014, año en que nació su única hija. 

La maternidad le ha restado tiempo y libertad, afirma. Aunque está casada, es ella quien se encarga de cuidar a su hija de tres años. “La mujer es la que carga con la responsabilidad de los niños, a diferencia de los varones. Ahora se me hace más difícil entrenar porque vengo más cansada”, asevera. 

Dalila también pudo haber viajado a Cuba para fortalecer su entrenamiento para estos juegos, así como lo hizo un grupo de 15 atletas que se trasladaron a la isla para entrenar durante todo un mes, “pero no acepté, no pude porque tengo un compromiso con mi hija y no la puedo dejar sola”, relata.

Su último ciclo

Cuando mira en retrospectiva se asombra del tiempo que le ha dedicado al atletismo. A los 33 años, cree que tras sus cuartos Juegos Deportivos Centroamericanos “es momento de decirle adiós a la jabalina”, una disciplina por la que nunca ha recibido retribución económica, a excepción de este último año en que el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND) ha dotado de un estipendio mensual a todos los atletas que participarán de estos Juegos.  

“Hacer otro ciclo olímpico está difícil, realmente este sería el adiós”, concluye Dalila, quien el próximo 10 de diciembre tendrá seis lanzamientos de jabalina frente a las demás competidoras centroamericanas. Seis oportunidades para llevarse la cuarta medalla de oro. 

Dalila Rugama Carmona 
Edad: 33
Peso: 164 libras
Estatura: 1.66

Lanzamiento de jabalina

En este deporte gana quien lance más lejos. El atleta debe lanzar desde un pasillo de un largo mínimo de 30 metros que acaba en un arco de 38 metros de radio. La punta metálica de la jabalina debe tocar el suelo antes que cualquier otra parte de ese instrumento, y la medición se realiza desde donde la cabeza de la jabalina toca el suelo por primera vez hasta el borde interno del arco de lanzamiento. El atleta tiene un minuto para realizar cada uno de los seis intentos a los que tienen derecho.