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Es difícil darle forma a un Juego Perfecto. Pueden preguntarle a Greg Maddux, Roger Clemens y Steve Carlton, tres pitcheres pontificados ganadores constantemente de Premios Cy Young, que nunca dibujaron sobre el lienzo un Perfecto. Siempre les apareció un pelo en la sopa. Lo que estamos mirando en estos Juegos Centroamericanos, es perfecto: la organización, las instalaciones, el apoyo popular, el transporte, excepto una cosa, de mayúscula importancia, la información. Y me preguntó ¿qué es lo que pasa si tienen a mano a alguien como Moisés Ávalos, acostumbrado desde hace largos años, antes del 2000, a brindarnos detalles precisos, oportunos y lo necesariamente abundantes, desde sitios tan lejanos como Sidney, Atenas y Londres? Se entregan marcadores en seco, sin entrar en explicaciones, sin proporcionarles aderezo, dejándolo todo a la imaginación, esa loca de la casa que nos grafica Rosa Montero.

El factor Moisés

Ningún cronista, de los jóvenes valores que se mueven en diferentes rincones, dispone de lo necesario en información para abrillantar su trabajo. Recuerdo que Moisés, más allá de las justificaciones que sabe aplicarle a cualquier resultado por muy adverso que sea, un trabajo extra muy llamativo, advertía sobre las pretensiones, nos facilitaba las marcas y los tiempos que constituían los retos de nuestros atletas en cada evento, agregaba historias de los viejos esfuerzos y, obviamente, no dejaba pasar ningún heat eliminatorio suministrando informes orientadores. Eso permitía, no solamente entrar en cálculos apropiados, sino fabricar el interés, y hacernos estar claros del terreno que se pisaba. Eso es necesario día tras día, sobre todo en un evento de 28 deportes, muchos de ellos, poco conocidos. Mis conocimientos, giran alrededor de siete u ocho deportes, pero no de 28, y muchos menos de los 37 que presentará Santa Tecla en el 2021. 

Fue posible antes

Uno de los grandes éxitos del Mundial de Beisbol de 1972, fue precisamente la información. En una época en que las computadoras eran tan desconocidas como el frío en Chinandega, cada amanecer, amanecía un boletín con todos los detalles de lo ocurrido el día anterior y las estadísticas actualizadas de los 16 equipos. Los cubanos, reyes en este tipo de trabajos, no ocultaron su admiración. ¡Fabuloso! fue la expresión del dirigente boricua Oswaldo Gil… Repito ¿qué es lo que pasó que se cortó la racha de efectividad en esta tarea tan esencial? Si uno no está en el sitio, no sabe cómo se han estado moviendo las posibilidades y, aún estando, la necesidad de un informe oficial de cada evento es imperiosa, porque es la guía para los aficionados. Ayer, Moisés dio una señal de vida y todos lo festejamos. Su utilidad es indiscutible aunque hay otros que pueden hacer el trabajo, pero entregados a tiempo completo. ¿Será posible reparar la única falla? Pienso que sí, porque no se trata de mover de sitio una de las Pirámides de Egipto.