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Un show de furia poética. Eso fue lo que ofreció un iluminado y arrollador Barcelona frente al Bayern alemán, destrozándolo 4 por 0, y proyectándose como el gran candidato a ganar la Champions, así sean tres los equipos ingleses que avancen a semifinales.

Los tres mosqueteros del gol volvieron a mover la pizarra: dos de Messi, uno de Eto´o y el otro de Henry, funcionando como Athos, Aramis y Porthos, en tanto Xavi en el rol de D´artagnan, manejaba los hilos con la precisión que garantiza su exuberante talento, tejiendo maniobras desequilibrantes.

¡Qué impresionante se mostró este Barcelona atacando con variedad, flexibilidad, profundidad y potencia! No hubo forma de sujetarlo, y en el segundo tiempo, después de haber derribado la muralla del Bayern con esos cuatro goles, sólo se preocuparon, piadosamente, por sujetar las riendas del juego. Y vaya que lo lograron con autoridad.

¡Claro que pudo ser una goleada más ruidosa, pero no era necesario! La ausencia de Rafa Márquez, por una nueva tarjeta amarilla castigando su pérdida de tiempo, no preocupa. El Barcelona de Guardiola se ve inmenso a esta altura de la Champions, superior incluso a la “Armada inglesa”.

Rápidamente, el Barcelona metió al Bayern en la olla de presión. Si no piensas, no existes, y los hombres de Guardiola, trazando sus pinceladas con una sincronización tan admirable como la que muestra la Orquesta Sinfónica de Filadelfia, fabricaron sobre la cancha una geometría asombrosa, apretando a los alemanes en su área, quebrando sus cinturas, abriendo espacios, apretando el gatillo, perforando las redes y provocando enloquecimiento al no dejar piedra sobre piedra.

El Barcelona se volcó de entrada. A los 6 minutos, Henry por la derecha, vio cómo era interceptado un disparo en la propia línea de gol, y a los 9, una maniobra en el sector izquierdo iniciada por Iniesta hacia Henry con inmediata devolución y pase rápido a Eto’o, permitió una entrega libre a Messi, quien con esa mortífera sutileza que lo caracteriza, abrió el marcador.

Aún no recuperaba el equilibrio en su sistema nervioso el Bayern, cuando a los 12 minutos, Messi recibe por la derecha, se corta hacia el centro y traza una magistral diagonal hacia Eto’o dejando a los defensores germanos fuera de foco. El africano, implacable, aumenta 2-0.

En medio del festival azulgrana, un penal no cobrado a Messi y una entrada a fondo de Henry, quedaron en intentos de gol, pero a los 38, Henry recibe por la izquierda, finta y se escapa con tres toques largos, llega al fondo y centra rasante para la vibrante entrada de Messi al área chica estableciendo el 3-0.

Finalmente, a los 43, Messi y Eto’o elaboran una vistosa pared por el centro antes del pase ajustado a Henry, quien con frialdad, muestra su destreza colocando la pelota por abajo junto al poste derecho para el 4-0.

Con el muro derribado, el Barcelona no se acostó en la hamaca durante el segundo tiempo, pero no necesitó más goles, en un partido en que el técnico Josep Guardiola fue expulsado por protestar fuertemente el penal ignorado sobre Messi.

dplay@ibw.com.ni