Edgard Tijerino
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Olvidémonos del Bóer y el León. El primero, con un alarde de efectividad en su rendimiento, tiene seguro su boleto a la final contra vientos y mareas, en tanto el otro, sorprendentemente rasurado, quebradas sus garras y desprendidos sus colmillos, ha sido prematuramente descartado.

Hay que concentrar toda la atención en la batalla San Fernando-Chinandega, separados cuatro juegos y medio en la búsqueda del otro pasaporte. La tropa Masaya, dirigida por Omar Cisneros, con cuatro triunfos más y cinco derrotas menos, se encuentra con las mejores posibilidades, mientras Chinandega confía en una proyección que lo saque del pozo de las dificultades y lo catapulte hacia la clasificación. Una misión de mucha exigencia, por supuesto.

Estamos en un momento crucial para Chinandega, que hoy enfrenta al León, en tanto el San Fernando recibe al largamente inspirado Bóer, con otra tarea pendiente mañana, cuando las fieras viajen a León, ciudad que ha perdido su interés por el futuro de esta liga, para realizar un juego de reprogramación.

Se cree que Chinandega debe apretarle el cuello al León, pero desde que se inventó el béisbol, aunque se moleste Diógenes, no hay nada escrito. Si Chinandega tropieza y San Fernando derrota al Bóer, la ventaja se ampliaría a cinco y medio juegos, quedándole pendientes 13 a las Fieras y 12 a los Tigres, es decir, un margen muy favorable para el equipo de Masaya.

Es urgente para Chinandega ganar hoy y combinar ese resultado con una derrota del San Fernando para recortar la distancia a tres y medio. Si los dos equipos ganan, el San Fernando habrá avanzado reduciendo su número mágico de diez a nueve.

A la preocupación del flaqueo de Diego Sandino en su última salida y la pérdida de pólvora en el bate de Ofilio Castro, las Fieras han abierto una gran expectativa alrededor del aporte que pueda ofrecer el big leaguer Frank Francisco en el rol de relevista, anulando intentos de rebelión.

Chinandega, que casi barre al San Fernando en el último fin de semana atacando con fluidez, espera seguir funcionando ofensivamente con suficiente contundencia esta noche contra el pitcheo felino, antes de enfrentar tres veces al Bóer durante un fin de semana cobijado de suspenso.

Para Chinandega se trata de ganar o ganar. Cada revés será una cuchillada a sus pretensiones de un resurgimiento impresionante y necesario.

Con tres de los cinco mejores bateadores de la Liga, como lo son Castro, Sotelo y Cardoze, más el esfuerzo monticular de Morla y Sandino, las fieras buscan cómo establecer en este momento una diferencia dobla rodillas para el Chinandega.

dplay@ibw.com.ni