•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

A Osaka, Japón, Alexander “Popeye” Mejía no llegó de paseo. El nica subió al ring con la firmeza de una roca, se paró en el centro y se dispuso a intercambiar disparos, haciéndose respetar y poniéndole el combate color de hormiga al nipón Hiroshige Osawa, quien se llevó el triunfo por decisión mayoritaria, esta fue polémica la madrugada del domingo. Dos jueces lo vieron ganador por un punto (96-95, 97-96) y uno como Poncio Pilato se lavó las manos y decretó empate (96-96).

‘Popeye’ no mereció perder, hizo el trabajo necesario para adjudicarse el triunfo por uno o dos puntos, pero dos jueces en Osaka ni siquiera vieron empate la pelea, beneficiando a su peleador. Después de un inicio frío, en el que Osawa conectó más golpes en el primer asalto, el nica se asentó y empezó a conectar sus disparos al rostro del nipón. Falló mucho el upper de izquierda Alexander, no obstante, el recto de derecha siempre llegaba al destino final.

El tercer asalto fue uno de los mejores para Mejía. La mano derecha llegó al rostro del japonés con claridad. ‘Popeye’ tuvo que lidiar no solo con los jueces, también con el árbitro y las marrullerías constantes del japonés, quien tiraba dos golpes y luego amarraba, utilizando ese recurso para frenar las embestidas de Alexander, que ahora presenta un récord de ocho victorias y una derrota.

“Sentí que gané ampliamente la pelea, el japonés no trajo nada, solamente se limitó a amarrar. Él no me ganó, los jueces me ganaron el combate, sentí que me robaron. En Japón todo mundo estaba asustado, el público abucheó el resultado. Lo había estudiado previamente, sabía que si lo presionaba le podía complicar el pleito”, comentó Mejía. 

En algunos lapsos el combate fue deslucido, pues el japonés precisamente se prestaba para eso. Amarraba y hasta le hizo varias llaves en el cuello de Mejía con su antebrazo. Finalizado los 10 asaltos de la reyerta, daba la sensación que los jueces darían por vencedor al boxeador pinolero, pero  la decisión mayoritaria fue a favor del local.

Regresa en enero

“Si hubiese perdido realmente me sentiría mal —pero no— hice un buen trabajo, seguiré esforzándome por llegar a cumplir mi sueño que es ser campeón del mundo. En Japón el público quedó contento, mi combate fue el mejor de la noche, se quedaron asustados por la forma en que venía preparado”, agregó ‘Popeye’. 

Mejía anunció que regresará a pelear en enero del 2018 para defender su título Fedelatin 122 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). ¿Será la revancha contra Ramiro Blanco? No sabemos, pero es posible que sea su próximo rival. “Solamente descansaré una semana, tengo que seguir luchando, esta derrota a mí no me detendrá”, finalizó.