•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

“Durante mi viaje desde Panamá a República Dominicana mi papá falleció. Me sentí mal pero sé que él no quería que agachara la cabeza, eso hice, seguí adelante”, así comienza el relato de Rodney Theophile Cuthbert al ser preguntado sobre el momento más difícil de su carrera fuera del beisbol. La noticia fatal ocurrió el 16 de septiembre del 2016, el muchacho de 18 años, originario de Laguna de Perlas, y que ayer firmó por 20 mil dólares con los Nacionales de Washington, al aterrizar en Dominicana supo lo que había sucedido con su progenitor. 

Rodney Theophile Cuthbert con Miguel Ruiz, scout de los Nacionales.Dos paros cardíacos, el segundo fulminante, le quitaron la vida al padre del ahora lanzador de la organización de los Nacionales. En aquella noche fría, fue Alex Mongrío, scout de la Academia MVP Rivera en aquel momento, quien le dio la mala noticia al jugador. “Le dije que recordara los mejores momentos con su padre, que no pensara en la muerte”, recuerda Janina Cuthbert, madre del muchacho. “Mi madre es mi todo, cuando me sentía mal, ella me hablaba, estaba conmigo”, cuenta Rodney. 

La vida de Rodney ha tenido varios golpes emocionales. El primero ocurrió siendo un infante, al ver como sus padres finiquitaban su relación. “Al principio padre e hijo eran muy juntos, pero me separé de él cuando Rodney tenía 8 años y allí la relación de ellos se distanció un poco. Cuando Rodney volvió a Nicaragua volvieron a juntarse algunos días. Su papá deseaba que llegara a Grandes Ligas, lamentablemente murió a los 39 años”, asegura doña Janina. 

Quince meses después del trágico suceso que marcó para siempre la vida de Rodney, el pelotero firmó ayer con los Nacionales, iniciando oficialmente su camino para alcanzar el sueño de todo jugador: llegar a Grandes Ligas. “Me siento contento porque voy a poder ayudar a mi familia. Este es el primer paso, debo trabajar, tratar de avanzar, espero llegar a Grandes Ligas. No ha sido fácil estar aquí, pero así es la vida”, dijo Cuthbert en la presentación oficial de su contrato con el equipo.

Sus inicios

La carrera de Rodney comenzó a los 12 años en Laguna de Perlas. Fue su padre, quien lo llevó a un pequeño estadio de ese lugar para que se familiarizara con el beisbol. Allí se encontró con un entrenador llamado Denis Martínez, curiosamente lanzador, igual que el hombre ejecutor de un Juego Perfecto y máximo ganador latino de todos los tiempos en las Grandes Ligas. 

“Mi primer entrenador fue Denis Martínez. Inicialmente era un primera base, pero me cambiaron a lanzador por mi físico, me dijeron que podía ser buen pítcher Posteriormente llegó el scout Alex Mongrio, él me vio y me trajo a la Academia MVP Rivera de 13 años”, relata. Con 15 años, al joven decidieron enviarlo a República Dominicana, donde se pulió y mejoró su velocidad y mecánica de lanzar durante tres años. 

Su madre, quien es licenciada en sicopedagogía y trabaja como maestra, dice que al principio no le gustaba que su hijo jugara beisbol. “Yo quería que Rodney jugara baloncesto porque yo practiqué ese deporte, más jovencita fue parte de una selección nacional en los Juegos de Codicader. Le decía a mi hijo que el beisbol no, pero él nunca quiso dejar su deporte. Entonces tuve que respetar su decisión”. 

Gran repertorio

Las credenciales de Cuthbert para iniciar su vuelo a Las Mayores son: 6.5 pies de altura, una recta que puede alcanzar una velocidad de hasta 94 millas por horas, pero sostenidamente entre las 90-92. A eso súmenle una curva obediente quiebra cintura y el deseo de salir adelante y no ser uno más en la lista de firmados sin éxito. 

Su jugador favorito es el lanzador Mark Scherzer de los Nacionales, ganador del premio Cy Young en el 2013 y 2016. Rodney es primo de Cheslor Cuthbert, pero no ha tenido la oportunidad de conocerlo. Su mamá es prima del papá de Cheslor, de allí se origina el parentesco familiar.