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¿Qué pasó anoche con nuestra ilusión de ver a Vicente Padilla en una racha de dos victorias iniciando esta temporada de tanto significado para su futuro? ¡Diablos!, esa ilusión fue rápidamente destrozada. El hundimiento del derecho pinolero frente a los Orioles de Baltimore en el corto trayecto de tres entradas y un tercio, fue estrujante, dramático y estrepitoso. Finalmente, los Rangers fueron vencidos 10x9, con Vicente sufriendo su primer revés y con un porcentaje en carreras limpias masticado hasta ese 10.00 eriza-pelos
¡Qué vulnerable se mostró el nica con un pitcheo sin secretos, su poder oculto, su curva inefectiva y su control apaleado! Siete carreras limpias consecuencia de 11 hits, indican que Vicente no tuvo reposo recibiendo palo desde el propio inicio. Hit abridor de Brian Roberts, jugada de escogencia, doble de Markakis y cohete de Aubrey Huff, adelantaron a los Orioles 2x0, mientras frente a la pantalla del computador nuestros dientes rechinaban.

El japonés Uehara tampoco tenía suficiente veneno en su brazo derecho. Doble abridor del encendido Ian Kinsler y otro del reencauchado Andrew Jones con dos outs, apretó la diferencia 2x1 en el cierre del primero. Texas continuó con un largo jonrón sin embasados de Chris Davis en el segundo, para equilibrar la pizarra, y en el tercero, después de pasaporte a Kinsler, el antesalista Michael Young se voló la cerca. Ahora Texas tomaba ventaja de 4x2, un buen momento para que Padilla hiciera valer su pitcheo de poder ejerciendo dominio.

No anoche. El cuarto inning fue catastrófico. Padilla pareció estar lanzando en Pompeya, a la orilla del Vesubio, en el momento del estallido. Boleó a Gregg Zaun, y sobre hit de Félix Pie, el jardinero Nelson Cruz cometió un error; línea incontrolable de Roberts empujó la tercera carrera, y doble de Adam Jones empató el juego 4x4: hit de Markakis colocó adelante a los Orioles 5x4, y batazos productivos de Huff y Wigginton aumentaron a 7x4 la diferencia.

No más por favor, no más. Sosteniéndose la cabeza con sus manos y frunciendo el ceño, Ron Washington llamó a Scott Feldman para sacar los dos últimos outs de ese tormentoso episodio, vía ponche, mientras Padilla se sentía navegando sobre una pesadilla.

En el quinto, los de Baltimore agregaron tres carreras contra Feldman, destacando un jonrón de Félix Pie, y cohetes impulsadores de Huff y Wigginton. Con ventaja de 10x4 y el bullpen de los Rangers asustado, los Orioles parecían tener el juego bajo control, pero en béisbol eso nunca es una certeza, y los de Texas, con sus cañones recargados, atacaron a Uehara y a Danys Báez con tres carreras en el sexto y dos en el séptimo por jonrón de Andrew Jones, para arrimarse peligrosamente 10x9. Sin embargo, los relevistas Jamie Walker y Jim Johnson lograron caminar descalzos sobre las brasas, y George Sherrill ponchó a Marlon Byrd con dos a bordo para cerrar un juego que en determinado momento dio la impresión de estar al alcance de Vicente Padilla.

En Nueva York, los Padres arruinaron la inauguración del nuevo estadio de los Mets derrotándolos 6x5. Everth Cabrera entró a batear como emergente en lugar del pitcher Edwin Moreno, y queriendo sorprender con un toque, elevó una pelota al montículo. Ahora tiene .167 de promedio, producto de un hit en seis turnos.