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Cerca del ring, Ricardo Rizzo estaba preocupado por lo que estaba viendo. El japonés Hiroto Kyoguchi estaba conectando con contundencia a Carlos “Chocorroncito” Buitrago. Una sinfonía de ganchos y uppercut de izquierda tenían en malas condiciones al nica, que en Tokio, Japón, sufrió el primer nocaut de su carrera y perdió su cuarta oportunidad de campeonato mundial. “Paren la pelea”, le decía Rizzo a la esquina dirigida por el cubano Moro Fernández y Mauricio “El Halcón” Buitrago.Mauricio Buitrago, y el concertador, Ricardo Rizzo.

“En el cuarto round Carlos tiró el protector bucal y dije: ´a este lo van a noquear´”, explica Rizzo, colgado en el teléfono con un tono de voz que denota molestia por el resultado de Buitrago en Tokio el pasado domingo. El concertador no puede esconder su decepción, por tres segundos guarda silencio y recuerda que tiene un cariño especial por el peleador, no obstante, en lo profesional esta nueva derrota ha sido el detonante para ponerle fin a la relación representante-boxeador. 

“Chocorroncito debe retirarse, en 108 libras o 112 será igual. No será campeón del mundo nunca, ya perdí la confianza en él. No pelea como debería, los ganchos abajo que le dijimos que tirara se los metieron a él. Pensé que Carlos daría mejor pelea, no hace caso en el ring, hace lo que quiere, hasta vergüenza me dio, pero ni modo. Después de esa paliza que le dieron, debe retirarse, no lo ayudaré más”, señaló Rizzo. 

“No le vi corazón”

Para Rizzo, la derrota es producto de varios factores: indisciplina, carencia de bravura e inconstancia en el gimnasio. “Es todo combinado. No le vi corazón, cuando Carlos iba para adelante frenaba al japonés. Pero nunca hace caso, hizo lo que quería. ¿Qué vamos a hacer? Le dije este es tu último chance, no le pudo ganar a un tipo que tiene 8 peleas”, indica. 

Rizzo regresa al disco duro de su memoria y recuerda los tres intentos fallidos, dos ante el tailandés CP Freshmart y uno contra el filipino Merlito Sabillo para tratar de explicar el porqué de cuatro fracasos del nica en peleas de título mundial. “Fue una fotocopia de las pelea anteriores, no tira golpes. Siempre va para atrás y permite que los rivales le tomen la iniciativa, no sé si es por miedo. Le dije a su padre que parara la pelea, no hizo caso, lo dejaron muy golpeado a su hijo”. 

“Le dije al ´Halcón´ Buitrago que era un salvaje por no parar la pelea. En las próximas convenciones mundiales voy a sugerir que los padres no estén en las esquinas con los hijos, por la razón de que muchos han muerto por no detener los combates. Quiero mucho a Carlos, pero ya le he conseguido varios chanches, perdió dos veces contra un tailandés que tenía cuatro peleas en ese momento. No tiene el espíritu de campeón, él vive bien Nicaragua, entonces no entrena a morir, no se prepara como campeón. Si vos le ponías a Alexis Argüello un tipo de 8 peleas, eso era como un sparring para él. Quiero mucho a Carlos, pero por ese sentimiento no seguiré apoyándolo, me deja en ridículo”, agregó Rizzo.

Con la ruptura entre Rizzo y Buitrago, el púgil es el gran perdedor. El concertador fue el hombre clave para que “Chocorroncito” disputara cuatro veces título mundial, tres contra rivales que, en teoría, eran accesibles. Actualmente, Carlos tiene un contrato de apoderado firmado con Omar Álvarez, no obstante, Álvarez es un novel en el manejo de púgiles, no dispone de los contactos necesarios para proyectar a un exretador de título mundial, por consiguiente, esto dificulta más la reconstrucción de la carrera de Carlos. Su futuro por ahora es incierto.