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En un juego de polémico desarrollo, los Tigres de Chinandega anotaron cinco veces en el primer episodio, y eso les bastó para vencer 5-1 a unos Indios del Bóer que llegaron al desafío como predispuestos a ser doblegados. Este resultado le permitió a los felinos mejorar su balance de victorias y derrotas a 23-19, registro idéntico al de los Gigantes de Rivas, con quienes sostendrán esta noche (6:00 p.m.) en el estadio Yamil Ríos Ugarte un partido extra, cuyo ganador clasificará directamente a la final y el perdedor tendrá que fajarse en una serie al mejor de cinco ante el equipo del Bóer. 

Arranque polémico

El desafío fue desde el principio lo contrario a lo que se esperaba de un encuentro en el que había mucho en juego. El primer impacto fue la no presencia de Javier Robles (.354) en la alineación del Bóer, un movimiento cuya lógica estaba en conservarle el liderato de bateo. El segundo momento clave fue la “disimulada”  base por bolas a Jamar Walton (.348) en el propio primer episodio, una acción que el pelotero estadounidense interpretó como la manera con la que los Indios buscarían evitar que amenazara el promedio ofensivo de Robles.  Esto lo llevó a protestar e incluso provocar un conato de pleito, actitud que le dio como resultado su expulsión del encuentro. También fue botado Elvis de la Cruz Peña, el mánager de la Tribu. 

Tras ponchar a Ismael Munguía, Carlos Pérez Estrella recibió triple de Yosmani Guerra, y acto seguido le dio pasaporte a Walton, provocando la polémica que podría empañar el título de bateo de Robles.  Estrella siguió con boletos a Osman Marval, otro que entró al juego metido en la batalla por ser el líder de los bateadores, y a Edgar Montiel, con lo que permitió la primera anotación chinandegana. Tras esto, Curt Smith puso el juego 2-0 con un fly de sacrificio, Norlando Valle empujó dos más con un doblete y un error en fildeo del jardinero derecho Dayner Moreira le concedió a los Tigres su quinta carrera. 

¿Y luego? Nada

Después de ese inicio de muchas carreras para Chinandega y de una polémica que se recordará por siempre, el juego se convirtió en todo menos en un choque atractivo. Aquello parecía como si todo hubiera sido tramado de tal manera que Chinandega consiguiera su anhelado empate con los Gigantes de Rivas en la cima y el Bóer su objetivo de mandar a sus rivales a un juego extra que podría ser desgastante. 

En lo que siguió del encuentro tras el controvertible primer inning, no hubo acción que alterara los nervios de los aficionados, al contrario, el suspenso se esfumó tan rápido que ni siquiera fue perceptible. Los Tigres fueron incapaces de mostrarse más productivos ante un rival que no envió a sus mejores hombres al montículo, y los Indios, que anotaron su única rayita en el octavo episodio, se presentaron al desafío como predispuestos a la derrota. Lo de anoche fue como un partido simulado, en el que los roles de ganador y perdedor estaban predestinados. Al menos esa impresión quedó. El juego lo ganó Junior Téllez (4-3) y lo perdió Carlos Pérez Estrella (1-2).

El objetivo: Proteger a Robles 

Desde un principio, los Indios dejaron claro que más que conseguir la victoria y batallar ante un rival urgido del triunfo, el objetivo era defender el liderato ofensivo de Javier Robles. El hecho de guardar en la banca a dicho pelotero y la base por bola a Walton, comenzando el encuentro lo dejaron en evidencia. Pero eso no fue todo, pues a Osman Marval, que también amenaza el registro del artillero capitalino, el picheo de la Tribu lo mantuvo lejos de todo intento de rebelión, otorgándole cuatro bases por bolas en igual número de turnos al bate. Por anoche, los Indios lograron su objetivo, ya veremos qué dirán Walton y Marval en el duelo de hoy ante los Gigantes. 

Walton necesita tres hits  

En el caso de Jamar Walton, que es el perseguidor más cercano de Robles, tendría que batear de 3-2 para empatar al capitalino en el liderato con promedio de .354, de 4-3 para superarlo con un registro de .358 o de 3-3 para ganar el título con un promedio .360. Sin embargo, si batea de 4-2 se quedaría como el segundo mejor bateador con 352 puntos. Será interesante verlo batallar por quedarse con la corona de bateo ante unos Gigantes crecidos.