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Everth Cabrera está de regreso en Nicaragua. Tras su efímero paso por los Medias Blancas de Chicago, equipo con el intentó volver a Grandes Ligas a inicios del 2017, Cabrera se desconectó totalmente del beisbol y se alejó de los reflectores. Solamente se supo que estaba con su familia en Estados Unidos, donde compartió con sus hijos un tiempo, no obstante de su lucha contra las drogas y el alcohol  no se conoció nada.

En los últimos días, Cabrera ha estado llegando al Estadio Nacional Dennis Martínez. No se sabe cuánto tiempo tiene de haber regresado a Nicaragua, pero finalmente decidió exponerse ante el periodismo. Iván Centeno, quien estaba ayer en el terreno de juego previo al partido Bóer-Chinandega, le tiró una recta de 100 millas por hora, al preguntarle si había superado definitivamente su batalla contra el alcohol y las drogas.

¿Ya no recaíste Everth? −Le preguntó Centeno. −“No, ya no recaí, gracias a Dios”−, responde el pelotero a lo que agrega −“No pegan las drogas y el alcohol con el beisbol, si uno quiere lucir bien hay que alejarse de los vicios”. 

Dice Cabrera que su estadía en Nicaragua ahora sí es definitiva, es consciente que su ciclo en el beisbol organizado finalizó y espera regresar a jugar con Granada en el Campeonato de Beisbol Germán Pomares. 

“Mi idea es jugar en Granada, soy de Nandaime. Ya hice lo que debía en Grandes Ligas, tengo asegurado a mis hijos en un buen colegio. Estoy en la lucha. No regresaré a Estados Unidos, mi idea es permanecer en Nicaragua, quiero estar con mi familia, con mi gente”, indicó.