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El Bóer finalista. Entra el equipo indio a las semifinales del beisbol profesional tomando el reto del Chinandega, en busca de avanzar a la final contra el Rivas. Eso mantendría tronando el nuevo estadio “Dennis Martínez”. Casi milagrosamente, logró sobrevivir en la recta final, pero objetivamente, aún con los refuerzos, se ve de menor nivel que Tigres y Gigantes. Sin embargo, el público capitalino siempre ilusionado, se aferra a la vieja advertencia que nunca caduca: en beisbol no hay nada escrito. No tiene este Bóer tan cancaneante, cara de finalista, pero sus seguidores aún conscientes que no basta rezar, encienden las velas de la esperanza. Esa es la primera intriga a despejarse en este 2018.

¿Resurgirá? 

Román “Chocolatito” González nos dejó seriamente preocupados respecto a su futuro, quizás más de lo que pueda estar él, por lo que ha llegado a significar para nuestro deporte, siendo lo máximo. Su retorno a las esferas de más alta notoriedad es una gigantesca interrogante que nos aguijonea después de verlo derrumbarse dramáticamente frente al tailandés Rungvisai. En ese instante todos nos sentimos en el suelo. No, no podía ser posible que el peleador de gran brillantez quedara reducido a polvo de ladrillo en cuatro asaltos. La mayoría de grandes peleadores han regresado después de derrotas ¿Podrá hacerlo Román? Lo deseamos, pero tenemos serias dudas.Juan Carlos Ramírez está de cara a exhibir su establecimiento en las Grandes Ligas.

Debe establecerse 

Lo que vimos de Juan Carlos Ramírez en la temporada del 2017, mientras nos emocionábamos alrededor de sus 11 victorias por 10 reveses, convirtiéndose en el brazo más útil de los Angelinos, nos permite darle forma y proporcionarle fondo a expectaciones mayúsculas. Funcionando probablemente en una rotación ampliada a seis látigos con la reinstalación de Garret Richards -sin brillo en septiembre- y el aterrizaje del japonés Shohei Otani, el poderoso derecho pinolero de algunas actuaciones impactantes como las dos de 9 ponches en 5.1 entradas contra las baterías de Astros y Rangers, parece estar en capacidad de seguir impresionando.

Cheslor a crecer 

Sin Mike Moustakas como grueso estorbo, Cheslor Cuthbert de 25 años, iniciará como titular en la tercera base de los Reales de Kansas, posiblemente no muy pendiente de Ramón Torres. En el 2016 disparó 130 hits con 12 jonrones en 128 juegos, pero su proyección fue recortada en el 2017 al ser utilizado en apenas 58 juegos entre dificultades que se multiplicaron. Eso lo limitó a 33 imparables y apenas 2 jonrones con un pequeño porcentaje de 231 puntos. Esas cifras no corresponden a su potencial, y aquí esperamos verlo soltarse en este 2018, adueñándose de la tercera base y creciendo ofensivamente. Se encuentra en la edad apropiada para dar el salto.

Un mejor Erasmo 

¿Por qué no pensar en un rendimiento superior al registrado en el 2015 con los Rays de Tampa cuando ganó 11 y perdió 6 en 27 aperturas, con 3.75 en carreras limpias recorriendo 163 entradas y un tercio, ponchando a 126? Erasmo Ramírez, de 27 años, atravesando por la etapa de madurez, puede olvidar el borroso 2017 con balance de 5 y 6, una efectividad de 4.39 en 37 apariciones con 19 inicios y 22 jonrones en contra. Obviamente cuando Seattle decide recuperarlo, es para confiar en su aporte, y esa expectativa sigue latiendo. En los cálculos previos, Erasmo aparece como cuarto abridor detrás de James Paxton, Félix Hernández y Mike Leake. Esperamos envíe rápidas señales.El futbol femenino pinolero tendrá mucha acción este año a nivel internacional.

El mundial sub-23

Considerado con suficiente anticipación y una alta dosis de certeza como el evento del año en Nicaragua, el Mundial sub-23 de beisbol en la recta final de este 2017, seguramente hará saltar los resortes del interés popular y mantener agitadas las tribunas del Dennis Martínez…Sin los mundiales mayores, se trata del torneo exigente con la presencia de los seleccionados más calificados del planeta…Un gran reto para las nuevas generaciones de peloteros parecido a los que tomaron Cuarezmita, Denis, Chévez, Porfirio y tantos otros, con apenas unos meses en nuestra categoría superior con discreto nivel. Aunque está distante, desde hace días, Nemesio Porras no duerme.

¿Alguna de oro? 

En el 2014, al caer el telón de los Juegos CA y del Caribe, la representación pinolera regresó de Veracruz sin medalla de oro. Honduras y Costa Rica consiguieron una, El Salvador dos y Guatemala, el gigante de la región, un total de 15 doradas. Desde siempre, la gran posibilidad de ganar una de oro se ha depositado en el boxeo, porque la presencia de Cuba frena a nuestro beisbol. En 1950, el púgil Gustavo Vega conocido como “Kid Centella”, consiguió en Guatemala la primera de tres medallas de oro nicas en la historia desde 1935. Los Juegos del 2018 en Barranquilla se inician el 19 de julio, así que hay que trabajar contrarreloj, fundamentalmente en boxeo.

A salir del hoyo 

A la orilla del júbilo producido por la conquista de más de 200 medallas, incluyendo 58 de oro en los recientes Centroamericanos, quedó una inmensa preocupación por el estrepitoso hundimiento de deportes como el atletismo y el tenis de mesa, además del visible bajón en otros, y la permanencia poco advertida de la natación. Siendo Nicaragua sede del Centroamericano de Atletismo este año, se espera el movimiento de algunas marcas, en tanto en tenis mesa, sin pretender otro Oscar Molina, se hace necesario invertir en fogueo como lo hacen otros países del área. Fueron el billar y el remo, los deportes que más socaron en los pasados Centroamericanos.

El crecimiento del futbol, tanto el masculino como el femenino; no perder de vista el accionar de Juan Barrera y Ana Cate en Suramérica y Europa; estar tras las huellas de los peloteros nicas en las Ligas Menores; pendientes del Pomares 2018; de Bartel López y la atracción que se mostró por el baloncesto son agregados al bolsón de expectativas de este año en el deporte nacional.