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¿Qué se siente ser jugador de Grandes Ligas?, preguntó uno de los 84 niños que asiste diariamente al Hogar de Protección Carmen Castro Padilla. “¡Increíble!”, contestó John Mayberry Jr., quien fue jugador de varios equipos de beisbol profesional en Estados Unidos, incluyendo los Filis de Filadelfia y los Blue Jays de Toronto. 

“Mi primer juego fue en Nueva York y para ese tiempo los Mets tenían jugadores muy buenos, todos estrellas. Y en mi primer día hice un doble, muchos me felicitaron. Desde ese día en adelante, todos los jugadores se convirtieron en mi familia”, contó Mayberry Jr. en el barrio Sabana Grande, en donde está ubicado dicho hogar.Veinte de los 84 niños que asisten diariamente al hogar Carmen Castro Padilla.

Lo escuchaban un grupo de niños nicaragüenses, quienes estaban atentos a las experiencias en el campo de juego profesional y consejos sobre cómo mejorar las estrategias de juego que él y Jed Lowrie, tercera base de los Atléticos de Oakland, les compartían. 

Ambos jugadores llegaron el pasado viernes a Nicaragua a través de la fundación Project Baseball, la cual se dedica a suministrar implementos de beisbol y softball y ofrecer programas de inglés a niños, niñas y jóvenes de comunidades de escasos recursos.

“Una de las cosas que me encantaría reforzar en cada niño es que no hay un sueño que sea demasiado grande, hay incontables historias de jugadores de Grandes Ligas que han venido de situaciones adversas y terminaron muy alto en el deporte. Con determinación, trabajo duro y preparación nada puede detenerlos”, apuntó Mayberry Jr.

Lowrie, por su parte, destacó que la acción de compartir con los niños de escasos recursos está enfocada en transmitirles el mensaje de que pueden soñar en grande y cumplir sus metas. 

“Creo que el beisbol es un mejor juego cuando personas de todo el mundo participan en él. El beisbol es un idioma universal porque todos saben las reglas y no importa qué idioma uno hable”, dijo Lowrie, a quien los niños del hogar le parecieron “muy talentosos”.

Niños de la zona más pobre de los Laureles Sur y otros barrios aledaños asisten diariamente a estudiar, jugar y alimentarse al Hogar de Protección Carmen Castro Padilla, explicó Camilo Castro, presidente de la Fundación Niños Abandonados de Nicaragua, a la cual pertenece el centro. Narciso López pidiendo consejos a John Mayberry Jr.

“Aquí almuerzan, les ayudamos con sus tareas, tenemos clases de computación y entrenan en algunos deportes, el beisbol es el que más juegan”, señala Castro, añadiendo que Project Baseball entrega anualmente donaciones de implementos.  

Ayer los niños recibieron cuatro guantes, dos bates y veinticuatro bolas de beisbol de alta calidad, como donativo de parte de Jed Lowrie y la Embajada de Estados Unidos en Managua. 

“¡Vamos a poder entrenar mejor!”, dijo Mauricio Ruiz, de 12 años, cuando vio la donación. A él le gusta el beisbol porque era el deporte favorito de su abuelo fallecido. “Lo juego como una tradición”, aseguró el niño, quien es centerfielder, segunda y primera base. 

Mauricio tuvo la oportunidad de jugar en el partido amistoso en el que participaron varios de sus compañeros y los jugadores profesionales. Cuando finalizó el encuentro, les pidió a Mayberry Jr. y a Lowrie que autografiaran su camisa. “Voy a guardarla y la voy a lavar poco para que no se le salga la tinta”, afirmó. 

También a Narciso López, de 15 años, le emocionaba que llegaran a compartir con ellos los dos jugadores de Grandes Ligas. 

“Es la primera vez que conozco a jugadores así, me gustaría ser como ellos dos”, contó el joven, quien a diferencia de los otros niños, llegó a la práctica vestido con un uniforme de beisbol, mismo con el que practicaba con un equipo del barrio La Primavera en el Parque Luis Alfonso Velásquez. 

Lo importante de la interacción entre las estrellas del beisbol y los niños era “compartir ese entusiasmo que se nota en el ambiente”, aseguró Mayberry Jr, quien considera que además el beisbol “enseña intuitivamente a través de la participación del juego cosas que podés aplicar en la vida diaria y que pueden guiar a hábitos y prácticas exitosas”. 

Lowrie destacó también que es importante que se motive a los niños a practicar deportes, y sobre todo que se inspiren en los jugadores nicaragüenses de Grandes Ligas, “para que sepan que la gente de su país también puede llegar a los niveles más altos”.