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El Chelsea se atascó en Carrow Road, ante el Norwich (0-0), de la segunda categoría del futbol inglés, y dejó su futuro en la Copa a expensas del ‘replay’, el encuentro de desempate que se disputará en Stamford Bridge.

La falta de gol castigó al cuadro londinense, que engrosará su cargado calendario con un partido más. El equipo de Antonio Conte fue incapaz de plasmar en el marcador el dominio absoluto que mantuvo en el choque ante un adversario ordenado hasta el final.

Conte afrontó el encuentro con parte de su unidad ‘b’. Reservó al meta belga Thibaut Courtois, a los laterales españoles César Azpilicueta y Marcos Alonso, Cesc Fábregas, al francés N’Golo Kanté y a su principal referencia, el belga Eden Hazard.

El Chelsea formó de inicio con Willy Caballero, Antonio Ruediger, David Luiz, Gary Cahill, Davide Zappacosta, Kenedy, Danny Drinkwater, Tiemoue Bakayoko, William, Pedro y Michy Batshuayi.

Buscó soluciones el técnico italiano en el banquillo. Álvaro Morata jugó el último cuarto de hora, tras salir por Batshuayi. Luego, Charly Musonda ocupó el lugar de Kenedy y Dijon Sterling por Pedro en el tramo final.

Pero no las encontró porque careció de puntería. Las aspiraciones del equipo londinense, rival del Barcelona en la Liga de Campeones, pasan por el duelo de Stamford Bridge, pendiente aún de determinar su fecha y hora.

Por su parte, dos goles del argentino Sergio Agüero permitieron remontar al Manchester City el gol inicial del Burnley, para imponerse por el resultado final de 4-1 y clasificarse este sábado para la siguiente ronda de la FA Cup.

En el único duelo entre equipos de la Premier League de este sábado en la tercera ronda de la Copa inglesa, el Burnley, la revelación de la temporada en Inglaterra, se adelantó en la primera parte con un potente disparo desde dentro del área de Ashley Barnes, en una jugada que se inició con un error garrafal del central John Stones (25).

Al líder destacado de la Premier League le costó casi una hora encontrar el ritmo adecuado para superar al rival, pero en dos acciones casi consecutivas de Agüero dio la vuelta al partido.