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¿Qué pasa con el Real Madrid en la Liga? se ha convertido en una interrogante recurrente. De creer que el atravesar por tantos bajones de voltaje de este gran equipo, ganador de las dos últimas Champions, terminaría pronto, hemos pasado a la resignación, de un calvario sin fin, faltando una fecha para concluir la primera vuelta. Esa diferencia de 16 puntos, o 13 para ser más precisos, era impensable no solo al levantarse el telón, sino antes del Clásico que resolvió el Barsa a su favor. Hoy, dígase lo que se diga, y hay poco que argumentar dentro de lo especulativo, pesa una tonelada y hasta se supone irreversible a menos que el planeta de pronto gire al revés y se detenga la ley de la gravedad.

Qué bien se vio el celta

Aún sin perderle respeto al Celta, siempre peligroso por ser dueño de un buen futbol y capaz de conseguir suficiente atrevimiento, seguramente se sorprendió el Real Madrid al verse superado en el control del medio campo, con Isco arriba buscando la conexión con Bale, en tanto la libertad de Cristiano, no desequilibraba. En el minuto 32 una gran jugada de Daniel Wass entrando al área y bombeando magistralmente inutilizando el achique de Keylor, adelantó al Celta 1-0. El Madrid reaccionó mejorando su funcionamiento, y en los minutos 35 y 38, dos ingresos de Bale, uno para interceptar a base de rapidez y estiramiento de sus zancadas, un pase rasante de Kroos, rematando con clase junto al poste derecho, para nivelar la pizarra, y el otro, recibiendo de Isco, sin chance para el arquero Rubén.

El Celta tomó más tiempo la pelota mientras el tiempo avanzaba en la segunda etapa, mostró mejores combinaciones y mayor presencia, dispuso de buenas oportunidades, incluyendo un penal que detuvo Keylor después de cometerlo derribando a Aspas, permaneciendo como amenaza, mientras el Madrid perdía entendimiento y profundidad, excepto por la gran posibilidad malograda por Asensio. El empate, lo consiguió el Celta en el minuto 82 por cabezazo letal de Maxi Gómez recibiendo de Daniel Wass por la derecha, perforando a Navas. Dejar escapar dos puntos, fue fatal para el Madrid, aunque quedan pendientes 20 fechas, con un partido pendiente.

El Barsa doblega al Levante

Pocas veces hemos visto al Barsa utilizar el frac de otros tiempos en que la brillantez caracterizaba la mayoría de sus maniobras. Ahora todo es más laborioso, dependiendo de chispazos, y sobre todo, de la incidencia de Messi, como en el primer gol frente al Levante, con el argentino entregándole una pelota por arriba a Jordi Alba que se proyectaba por la izquierda y devuelve de cabeza para que Messi fabricándose un espacio libre, reciba y remate de zurda. La pelota, no golpeada con poder, va brincando contra el poste derecho y entra en diagonal. El Barsa se adelanta 1-0 en el minuto 11 y consigue una cápsula de tranquilidad, aunque obviamente esa diferencia no era suficiente.

En el minuto 31, la ansiada ampliación: se escapa Sergi Roberto por la derecha y le coloca la pelota a Suárez, sin marca casi en el centro del área, el uruguayo domina y sin parpadear, remata de derecha para sacudir las redes estableciendo el 2-0, mientras Ter Stegen el arquero que no para de crecer, ofrecía su aporte para mantener en cero el esfuerzo del Levante. En el tiempo de reposición, minuto 92, el tiro de gracia del Barsa, con remate de Paulinho culminando una de esas maniobras desequilibrantes del incansable Messi por la izquierda. Doble quiebre con cuatro defensas rascando sus cabezas, y centro rasante que remata Paulinho, estableciendo el 3-0 definitivo. El resultado afianza al Barsa en la cima con 9 puntos sobre el Atlético, manteniendo a 11 al Valencia.