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El nombre de Alfredo Corrales no es conocido por el aficionado popular que sigue el boxeo en Nicaragua. Y es normal, su carrera como preparador físico está empezando, no obstante, es un muchacho que se preocupó por estudiar en el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND), abriéndose paso poco a poco, convirtiéndose en un entrenador confiable con su mecánica de enseñanza.

Sorpresivamente, Corrales fue seleccionado por Román “Chocolatito” González para que sea su nuevo preparador físico. Alfredo hará mancuerna con el reputado entrenador Gustavo Herrera, sumándose como asistente en la esquina Luis González, el papá del tetracampeón. Los primeros días de trabajo con el púgil han sido positivos para Corrales. La ventaja de trabajar con una persona como Román es su alto nivel de profesionalismo, sea quien esté dirigiendo, el excampeón mundial sigue las indicaciones. 

Este jueves en una conferencia de prensa Corrales y Herrera serán presentados por Román ante la prensa, oficializando así su nuevo equipo de trabajo. A pesar de su juventud (34 años), Alfredo transmite seguridad, confía en sus conocimientos y se compromete a entregar a un “Chocolatito” distinto: rápido, ágil y fuerte. 

¿Me imagino que te ha tomado por sorpresa tu nombramiento como preparador físico de Román González?

Sí, estoy muy contento, agradecido con Dios, con Román, con el profesor Gustavo Herrera. Estamos enfocados en trabajar de lleno en la preparación física.

¿En que se verá la mano de Alfredo Corrales con Román González?

Diseñamos un plan con el profesor Gustavo. En el primer mes vamos a trabajar la parte defensiva sin dejar atrás sus habilidades físicas. Hemos analizado que necesita más desplazamientos, agilidad y reacción, y no enfocarse en el choque. Román tiene por naturaleza muchos recursos, pero la idea es darle más recursos.

Mucha gente considera que Román no llegó al 100% físicamente a la segunda pelea con Sor Rungvisai ¿Vos creés que a ese González le faltó condiciones?

Nosotros estamos acostumbrados a ver a Román ganar por nocaut, para esta segunda pelea no nos esperábamos ese resultado. No puedo decir que faltó en el entrenamiento, quizás le afectó el aislamiento, el hecho de estar solo, recordemos que su equipo no estuvo con él. La idea es regresar a aquel Román que tiraba repeticiones de ganchos con la izquierda.

Antes de irse a entrenar a Japón, Román señalaba que no iba a meterle muchas pesas a su entrenamiento ¿Se va a trabajar con pesas en esta nueva etapa?

El entrenador no se puede quedar con la vieja escuela, uno debe documentarse. A un boxeador no solamente le podés meter pesas. Las pesas pasan a un segundo plano en esta preparación, sí vamos a tener trabajos de fuerza, resistencia, explosividad, pero trabajaremos bastante en su agilidad, reacción, elasticidad, desplazamientos y defensa, sin obviar la fuerza, porque siempre debe mantener su pegada.

Hablas de pegada. ¿Es posible incrementarle la pegada a Román?

Es posible, lo que se debe hacer es distribuir bien sus cargas. No podés meterle pesas diario a un boxeador, meterle carga, un peleador puede tener poder, pero si no tiene aire se queda sin condiciones. Puede aumentar el poder con una buena planificación. 

¿Estás listo para este reto, asumir críticas de la prensa, has pensado en eso?

No pienso en lo negativo, si son críticas positivas las recibo, estoy seguro que haré un buen trabajo, tengo las herramientas técnicas y teóricas y la experiencia para poder ayudar a Román en esta preparación.

¿Te sentís presionado?

Estoy tranquilo porque hago lo que me gusta. Me ha gustado que Román asimila el trabajo que el profesor Gustavo y yo le hemos puesto.