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En el ocaso de la pretemporada, después de tres semanas de trabajo y a falta de nueve días para su debut en el torneo de Clausura de la Liga Primera, el estratega de la UNAN-Managua, Gabaret Avedissian Dermirdjian, admite que las sensaciones en torno al equipo son positivas, destacando que dispone de un plantel bien estructurado en todas sus líneas y enfocado en alcanzar los objetivos.

En principio, la institución académica se dispone a abandonar la novena posición en la que acabó el torneo de Apertura con 16 puntos, solo tres más que el recién ascendido a la máxima categoría del balompié nacional, el San Francisco FC, de Masachapa. A partir de lograr dicho objetivo, el técnico uruguayo-costarricense asegura que tendrá vía libre para perseguir otros retos.  

“Nuestro principal desafío por ahora es ser un equipo competitivo y salir de la posición en la que el club está, porque no debemos estar ahí. Los objetivos se pautan, pero también debemos plasmarlos en el terreno de juego. Nosotros iremos por parte, debemos de salir del sótano, luego intentaremos clasificar a etapa de semifinal, si conseguimos ese logro evidentemente nos enfocaremos en ser campeones, antes no podemos pensar en ello”, manifestó el estratega.

“Estamos pasando la tercera semana de trabajo, al margen de los resultados que hemos logrado en la pretemporada hay que destacar la funcionalidad del equipo, el trabajo que hemos realizado, el ritmo que hemos ganado. He sacado muchas cosas positivas y estoy contento con lo que he visto”, resaltó Gabaret, ayer tras dirigir un partido de fogueo ante el Walter Ferretti, que favoreció a los suyos por 2-0.

Buena actitud

Aunque los resultados en los juegos de pretemporada son intrascendentes, el timonel de los universitarios manifiesta que la actitud que han exhibido sus pupilos en los mismos, le generan buenos augurios. “Me gusta que a este equipo le gusta tener la posesión del balón, tenemos un equipo muy técnico, con velocidad y lo que pretendemos es que la unión del grupo sea el factor importante, con Dios por delante”, remarcó. 

“La idea es que en el equipo, puesto por puesto, todos disputemos la pelota, el futbol de Nicaragua es competitivo y no podemos relajarnos. A veces no es fácil adaptarte a algo nuevo, yo me estoy adaptando a los jugadores y ellos a mí, la idea es que podamos juntar criterios y consolidar una filosofía explotando las virtudes de todos”, aseveró Gabaret, de hablar sencillo e ideas aterrizadas.

Después de conocer la situación en la que tomó al equipo académico, el entrenador está consciente que le depara un torneo de Clausura cargado de exigencias y tendrá que lidiar con la presión que conlleva consolidar a un equipo que fue estructurado para situarse en los puestos estelares de la clasificación. “Tenemos un grupo que conjuga experiencia con juventud, entiendo el reto que se nos avecina y confío en que saldremos a flote”, remarcó Gabaret, visiblemente convencido de que tiene en sus manos a un equipo que puede ser campeón.