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Yessenia Flores simboliza las agallas, bravura y pasión de la selección sub-20 de futbol femenina de Nicaragua, que ayer se levantó en dos ocasiones de marcadores en contra (1-0 y 2-1) para acabar empatando ante su similar de Jamaica, en su último partido del Premundial que se celebra en Trinidad y Tobago. El gol de la menor de las hermanas Flores en el minuto 81, para igualar las acciones (2-2), significó para las pinoleras el primer empate en este tipo de justas, a la que asistieron por segunda vez en su historia, tras haber clasificado en 2007.

Después de tres partidos ante Estados Unidos, México y Jamaica, el equipo pinolero, que dirige Elna Dixon, terminó en la tercera posición del grupo B, por encima de las propias caribeñas, gracias a que solamente permitieron 6 goles (dos por juego) y anotaron dos. Mientras que las “Reggae Girls” aceptaron 8 anotaciones y concretaron tres. En 2008, Nicaragua perdió los tres desafíos que sostuvo, aceptó 11 goles y anotó 2.

Hace una década, contra la propia selección de Jamaica, el equipo nica sucumbió por 6-0. Por ende, el empate de ayer debe ser visto como un gran paso de cara a un futuro prometedor en el balompié femenino de Nicaragua. No se trata de un resultado cualquiera, el técnico jamaiquino Lorne Donaldson no disimuló su frustración, al darse cuenta que no enfrentó a cualquier oponente, sino a uno que disponía de 20 guerreras dispuestas a partirse el alma para hacerse respetar y sí que lo lograron. 

Las acciones

Apenas al minuto dos, las caribeñas dispusieron de una clara ocasión para gol, cuando Jody Brown colgó un centro desde la derecha y Nevillegail Able remató de cabeza exigiendo la estirada de Alicia Norori, para que esta mandara el balón a tiro de esquina. Dicha acción fue una advertencia para la zaga pinolera, que tres minutos después no pudo evitar el primer tanto.

Al minuto cinco, un contragolpe de las caribeñas que inició desde el medio campo, luego de una pérdida de balón de Gilday, acabó en la anotación de Olufolasade Adamolekun, quien remató flojo un centro desde la derecha, pero la arquera Norori no pudo controlar el esférico y vio cómo se coló en su marco. Una de cal y otra de arena para la guardameta nica.  

Por el lado de la azul y blanco, Yessenia Flores y Gilday, escapándose de su posición en el mediocampo, se aliaron en un par de acciones en el ataque para intentar generar peligro, pero se toparon con una defensa sólida, casi sin fisuras, liderada por las centrales Emily Caza y Jadyn Matthews. Todo lo contrario ocurría con las caribeñas, que disponían de mayores libertades en la ofensiva.

En el 14, Jody Brown realizó una escapada por el centro, quitándose a un par de jugadoras nicas, con buen dominio del balón, antes de sacar un remate potente de zurda que estremeció el travesaño. Para entonces las jamaiquinas estaban más asentadas sobre el campo, las nicas apenas realizaban esporádicas llegadas a campo rival, que acabaron en inofensivas acciones.

No fue así al 21’, cuando una triangulación entre Treminio, Orellana y Gilday acabó en penal sobre la última de estas, misma que convirtió el gol para establecer el empate parcial (1-1). El cobro de la estadounidense-nicaragüense fue frío, al lado derecho del marco, con buena colocación y potencia, aprovechando que la arquera se lanzó al lado contrario.

Las dirigidas por Elna Dixon se dieron cuenta que la fórmula para provocar mayor peligro en el área contraria era poblando esa zona. Yessenia, Shanelly Treminio, Orellana y Katherine Pereira se comenzaron a juntar y efectivamente dividieron las ocasiones. No obstante, las “Reggae Girls” todavía tuvieron un par de acciones claras para gol antes de irse al descanso.

En el 40’, Brown realizó un pique desde el centro del campo de unos 50 metros, se dirigió al lado derecho en la carrera para meter un centro rasante, pero Mireya Grey remató descompuesto y envió el esférico por línea de fondo. La propia Gray dispuso de otra buena oportunidad en el 45’ cuando remató un centro tras un tiro de esquina, pero Norori metió la mano de forma oportuna para irse a los vestidores con el 1-1.

Montaña rusa

La segunda mitad comenzó como la primera, con la posesión del balón favoreciendo a las caribeñas y las nicas aguantando en su propia zona del campo. La velocidad de las jamaiquinas provocó que las zagueras pinoleras se emplearan a fondo y salieron a flote cubriendo adecuadamente los espacios entre líneas.

Pero en el 63’, después de cobrar una infracción desde el medio campo, Jazmín Grant realizó un desborde por el costado derecho y se coló al área grande tras superar a dos defensoras, finalizando la jugada con un disparo potente al poste que cubría Norori, que poco pudo hacer para contener el balón. El 2-1 parcial era coherente con el equipo que había sido más insistente en ataque.

Un minuto después de que las caribeñas se adelantaron, Yessenia Flores dispuso de dos oportunidades claras para gol. En la primera acción fue asistida desde la izquierda por Gilday, pero su disparo se fue apenas rozando el poste izquierdo, en la siguiente la propia Flores se generó un espacio y sacó un disparo desde fuera del área exigiendo al máximo a la guardameta Sydney Schneider.

La menor de las Flores no quería quedarse con la espina adentro y en el 81’, cuando parecía que el partido acabaría con el 2-1 a favor de las jamaiquinas, cogió un balón en la frontal del área grande, amagó a par de defensoras y sacó un trallazo de pierna derecha que dejó congelada a la portera, mientras el balón acariciaba la red desde el fondo. El 2-2 era más que meritorio para las nicas, que jamás perdieron la fe y rescataron un empate que sabe a triunfo.

En Trinidad y Tobago, pese que no se logró la hazaña de clasificar al Mundial de Francia, que se celebrará en agosto próximo, la azul y blanco femenina sub-20 de Nicaragua demostró que está para más, siempre y cuando se continúe con el proceso que inició Dixon en 2015. Hay talento, buen futbol, jugadoras con carácter y deseo de trascender.