•  |
  •  |
  • END

dplay@ibw.com.ni

Nueva York

¡Qué contraste amigos! Estrenando una casa grandiosa se quiebran los platos y las copas, el champán se arruina, la comida se quema, las paredes se rajan, y todos los que pelearon por entrar y poder decir: “Yo estuve ahí”, querían salir huyendo, con el disco duro de su memoria borrado.

En la espectacular y emotiva inauguración oficial del nuevo Yanqui Stadium, con costo de mil quinientos millones de dólares, una vez que salió del escenario el zurdo C.C. Sabathia, los “Bombarderos” fueron destrozados por los Indios de Cleveland con una ofensiva de nueve carreras en el séptimo, y cayeron 10x2.

¡Cómo cambian las sensaciones atravesando por una confusión de sentimientos! Cuando Yogui Berra, el “más ilustre” de los veteranos yanquis con vida, lanzó la primera bola, fue como si se hubiera hecho la luz, pese a estar en pleno mediodía, y cuando los relevistas José Veras y Dámaso Marte convirtieron las posibilidades Yanquis en escombros, no había duda de la ruidosa invasión del caos.

Pese al resultado, nadie olvidará la cabalgata de recuerdos que se ofrecieron: la presencia imaginaria de Babe Ruth, Lou Gehrig, Joe DiMaggio y Mickey Mantle; la multitud presionando por entrar y llenar las 52,235 butacas disponibles; la gente que se quedó afuera, los salones cerveceros y restaurantes vecinos al parque echando humo; el canto de Kelly Clarkson, y sobre todo el desfile de peloteros yanquis de todas las épocas.

Ahí estaba Don Larsen, todavía el único tirador de juego perfecto en una Serie Mundial, y en el viejo estadio todavía erguido; cómo ovacionaron a Reggie Jackson, y también a Dave Winfield, Whitey Ford, Rickey Henderson, David Cone, Ron Guidry y tantos otros de la montaña de las leyendas; ese cariño inmenso por Derek Jeter; la emoción de la nueva casa envuelta en grandes expectativas; el paso de los aviones; la ansiedad incontrolable, y finalmente el duelo entre dos zurdos ex compañeros de equipo con Cleveland y ganadores del Cy Young.

El más grande y significativo detalle es la réplica de las marquesinas. De reaparecer y poder volver a batear, Babe Ruth se sentiría en casa. Están los monumentos detrás de la pared del jardín central, el museo de los Yanquis, el más grande y lujoso Hard Rock del planeta, los food court y los 13 grandes restaurantes, las terrazas, los posters, las tiendas, las profundidades parecidas con el viejo parque restaurado, y un fanatismo revitalizado.

El nuevo Estadio de Wembley, incluyendo la demolición de la vieja estructura, costó 1.18 billones de dólares; el fabuloso estadio de los Cowboys de Dallas necesitó de una inversión de 1.10 billones; el recién inaugurado de los Mets, 800 millones; todos cortos respecto a los 1.5 billones del Yanqui Stadium, que serán superados por el presupuesto de 1.6, requerido por el estadio de fútbol americano que abrirá sus puertas en Nueva Jersey en 2010.

Ayer con un inicio iluminado y un final caótico para el equipo de casa, se inauguró el majestuoso Yanqui Stadium modelo 2009.