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Félix “El Gemelo” Alvarado (30-2, 26 nocauts) volvió a mostrar su compromiso y profesionalismo en la ceremonia de pesaje, previa a la primera cartelera de 2018 de la promotora Nica Boxing. El bravo peleador nicaragüense subió a la báscula y detuvo el péndulo en 111.8 libras, cumpliendo con la categoría pactada (peso mosca) para el combate estelar, que sostendrá esta noche en el Puerto Salvador Allende ante el mexicano  Sebastián Sánchez (12-4, 9 nocauts), quien marcó 110.2.

Alvarado, quien en el 2017 ganó los seis combates que realizó, incluyendo uno eliminatorio por título del mundo contra el tailandés Fahlan Sakkreerin Jr., llega a este desafío con la etiqueta de favorito y con el objetivo de mostrar que se mantiene en forma de cara a un chance titular ante el japonés Ryochi Taguchi, campeón de las 108 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). 

Por su parte, el pugilista azteca, quien ha perdido sus últimas tres peleas, solo combatió en par de ocasiones en el 2017, siendo la última de ellas el 16 de junio. De tal forma que Alvarado enfrentará a un rival que tiene más de siete meses de no subir al cuadrilátero. De los últimos tres fracasos de Sánchez, el pinolero Cristofer Rosales fue responsable del segundo, pues lo derrotó por decisión unánime el 24 de febrero del año pasado, en el mismo escenario en el que hoy se realizará la cartelera.

López falla

Melvin “Melo” López (12-0, 8 nocauts), el campeón latino de las 115 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), no marcó la categoría pactada (118 más una libra de tolerancia) para su combate contra el mexicano Aramis Solís (16-6, 9 nocauts). El nicaragüense pesó 123.4 libras. Mientras que su rival detuvo la aguja en 119.4. Por este incumplimiento, López deberá pagar a su rival el 25 por ciento de su bolsa. 

López, de quien se dijo tenía todas las cualidades para llegar a ser campeón mundial, debe imponerse y necesita hacerlo de forma categórica para reconquistar la admiración que se le profesó cuando aún era un prospecto. El boxeador mexicano, que ya fue víctima del nica Ramiro Blanco en diciembre del 2016, no debe representar un reto mayúsculo para Melvin, que necesita reflexionar sobre la forma que le está dando a su carrera en el pugilismo rentado.