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En la primera etapa de la Serie del Caribe, entre 1949 y 1960, cuando el equipo cubano era “El Monstruo” del evento, obviamente ningún pelotero nicaragüense pudo meter las narices. Nuestra Liga Profesional se inició en 1956 y la llegada del primer pinolero a las Grandes Ligas, estaba muy distante todavía. En los años 60, Fidel acabó con el beisbol profesional en Cuba, y el trabuco que siempre presentaba esa isla, desapareció. Eso obligó a la suspensión de la Serie, dejando para el recuerdo, el último cetro obtenido por los Elefantes de Cienfuegos dirigidos por Tony Castaño en 1960.

Entre algunos proyectos transitorios, Nicaragua logró participar en dos Series Interamericanas con equipos como el Bóer y el Cinco Estrellas, y en 1964, pese a la presencia de los ampliamente favoritos Senadores de San Juan, con Clemente, Cepeda, Deacon Jones, Pizarro y otros, el ganador del banderín fue el Cinco Estrellas con Rigo Mena, Duncan Campbell y Copa Castillo. Oficialmente, la Serie del Caribe fue reconstruida en 1970, cuando el profesionalismo se había agotado en el terruño.

Aparecen brazos nicas

Sin embargo, el ascenso de Dennis a las mayores, la proyección de Antonio Chévez, y más adelante el empuje de Albert Williams y Porfirio Altamirano, aseguraron la presencia constante de brazos nicas en la Serie, sin que alguno de ellos consiguiera una victoria. En esta edición del 2018, el zurdo Carlos Teller, uno de los factores que llevó a los Caribes de Anzoátegui a coronarse en Venezuela, intentará ser el primero. Así que estaremos tras sus huellas en Guadalajara. 

En 1976-77, Denis trabajó para los Criollos de Caguas, convirtiéndose en el primer nica en estas Series siendo vencido por los Venados de Mazatlán por 3-2; regresó en 1979 y se enfrentó a Mike Norris, uno de los “Robots” de Oakland, y fue golpeado por los Navegantes de Magallanes. Parecía tener una tercera oportunidad en 1981, una Serie que nos hubiera permitido ver a Dennis frente a David Green, campeón bate de la Liga Mexicana con los Yaquis de Obregón, pero una huelga de peloteros “decapitó” tal posibilidad. No hubo Serie.

Chévez estuvo cerca

Lanzando para Mayaguez, Tony Chévez se fajó con Silvio Martínez, big leaguer del Águilas de Cibao. El derecho de Telica dejó el juego 2-2 después de 9 entradas, y los Indios boricuas ganaron 3-2 a los dominicanos en 10 innings. Llegó el turno para Albert Williams en 1983 lanzando para los Tiburones de La Guaira, pero en el rol de relevista. Salió a defender una ventaja de una carrera contra los temidos Tigres de Licey, y con un relevo de 3 entradas y un tercio, se apuntó juego salvado.

En 1984, Porfirio Altamirano salvó 20 juegos en Venezuela para el Águilas de Zulia, trabajando detrás de Kelly Downs, Luis Leal, Derek Botelho y Ron Meredith. Precisamente con un rescate de Porfirio frente a Mayagüez, el equipo de Zulia se coronó. Hasta hoy, nunca un nica se ha apuntado juego ganado en Series del Caribe. Ya veremos si Carlos Teller cabalga sobre las expectativas y lo consigue.

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