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El Valencia se encomendará este jueves al apoyo de Mestalla para tratar de remontar ante el Barcelona el 1-0 adverso de la ida y buscar una final de Copa del Rey diez años después, aunque para ello deberá superar al gran dominador de este torneo, tanto en los últimos años como históricamente.

A pesar de la mínima ventaja de la ida, el conjunto de Ernesto Valverde parte como favorito, no solo por la excelsa temporada que está firmando, sino porque se encuentra a un paso de jugar su quinta final consecutiva, tras haber ganado las tres últimas ediciones del torneo copero.

Además, el Valencia afronta el partido más importante de la temporada en su peor racha de resultados, ya que suma entre Liga y Copa cinco derrotas consecutivas en sus últimos encuentros.

A ello se suma, la dificultad que el equipo de Marcelino encuentra para mantener su portería a cero, un factor importante después de ser incapaz de marcar en el partido de ida a domicilio. En ataque, el Valencia también ha perdido en los últimos partidos la eficacia que le caracterizó durante la primera mitad de la temporada.

Pese a todo ello, en el seno del conjunto valencianista se confía en poder vivir una noche mágica en Mestalla y sobreponerse a todos estos inconvenientes para volver a una final una década después de levantar su último título.

Al margen del atacante luso, el técnico Marcelino García Toral, no podrá contar con el defensa colombiano Jeison Murillo, quien ultima su vuelta a los terrenos de juego tras dos meses lesionados, y el extremo Andreas Pereira, quien se lesionó en la ida tras una fuerte entrada de Sergi Roberto.

El Barcelona afronta el partido debilitado en el eje defensivo, ya que no se espera que pueda jugar Gerard Piqué, con una elongación, aunque el Barcelona no ha confirmado esta información desvelada en algunos medios.

En el caso de que Piqué no pueda estar, los mimbres de Ernesto Valverde serán mínimos, ya que Thomas Vermaelen aún no ha recibido el alta, lo que abre la puerta de la titularidad al colombiano Yerry Mina, inédito aún con el Barsa, aunque ya ha sido convocado en más de una ocasión.

No obstante, el hecho de que el colombiano no haya jugado un solo minuto también abre la posibilidad de que Valverde eche mano de un centrocampista en el eje defensivo junto a Samuel Umtiti. Todos los números recaen en Sergio Buquets, o que el técnico utilice la carta de un jugador del filial, con David Costas como máximo exponente, por la experiencia de éste de haber jugado ya en la Copa, en la vuelta contra el Murcia.

El equipo catalán sabe que el partido va a ser un cara o cruz, ya que el rival, en una situación de malos resultados, es conocedor que si supera la eliminatoria dejará aparcada la Copa y se asegura una final para el 21 de abril, a pocas jornadas de acabar la Liga, en el Wanda Metropolitano de Madrid.

El Barcelona necesita jugar un partido muy completo y para ello dispondrá de casi toda su artillería, tras las rotaciones que llevó a cabo Valverde en Liga en el campo del Espanyol, en el estuvieron en el banquillo Messi, Alba y Sergi Roberto (todos ellos entraron ya avanzada la segunda parte). Los tres serán titulares en Mestalla.

Si finalmente el Barsa apuesta por Busquets en el eje defensivo, delante estarán Rakitic, Paulinho, Iniesta y Coutinho, y en la ofensiva Messi y Luis Suárez cerrarán el ataque.