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  • AFP

El frío fue la primera estrella de los Juegos Olímpicos de 2018, pero las previsiones para los próximos días que anuncian 25 grados bajo cero, los fuertes vientos glaciales que obligaron a aplazar el Descenso este domingo, y un pequeño sismo, hacen de la naturaleza uno de los protagonistas en este inicio de los Juegos.

Las severas condiciones climáticas ya plantearon problemas el sábado durante la prueba de saltos de esquí.

Los saltadores de Trampolín normal se vieron obligados a esperar su turno en lo alto de la rampa, ateridos de frío a pesar de las capas de abrigo que les colocaban encima los miembros de sus delegaciones.

"Era algo realmente malo para mí, pero qué se puede hacer", reaccionó el polaco Dawid Kubacki, 35º.

"Era una lotería", resumió.

Las previsiones para los próximos días anuncian una temperatura de 25 grados bajo cero./AFP

La prueba finalizó con más de una hora de retraso sobre el horario previsto.

"La seguridad de los deportistas es nuestra prioridad", insistió este domingo Mark Adams, portavoz del Comité Olímpico Internacional (COI).

"Todas las sedes están bien organizadas y en estrecho contacto con las federaciones internacionales. Estamos muy, muy confiados por el hecho de que las federaciones y los deportistas saben lo que pueden hacer y lo que no deben hacer", indicó el portavoz.

Días de reserva

La prudencia se impuso este domingo, donde los vientos de más de 70 kilómetros por hora provocaron la anulación del Descenso masculino, una de las pruebas reinas de los Juegos, que se disputará el jueves.

Los organizadores guardan calma por el momento, ya que como es habitual en los Juegos, se han guardado días de reserva en el calendario, justamente para poder responder a los imponderables meteorológicos.

Así pues, los consejos se dirigen más hacia los espectadores en directo de las pruebas.

"Se aconseja a los espectadores a vestirse con ropas de abrigo y a llevar Sombreros y guantes", recordó el comité organizador de los Juegos (POCOG), este domingo durante su conferencia de prensa diaria.

Por si fuese poco, en la mañana del domingo se hizo sentir un pequeño sismo de 4.6 grados de magnitud en la costa Este de Corea del Sur.

"Todas las sedes de los Juegos fueron construidas de forma que pueden resistir temblores de tierra de una magnitud superior a 7.0 grados", tranquilizó el POCOG.

La sacudida creó en todo caso una alerta a todas personas presentes en los Juegos, que parecen destinados a ser vibrantes en el plano deportivo, pero también en el diplomático... y en el geológico.