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En la NBA que estamos viendo, nada es seguro, excepto la inmensidad de LeBron James rechinando sus dientes y la brillantez cegadora de este agigantado James Harden, moviéndose detrás de su barba. La  oscuridad de cada noche está cargada de imprevistos entre duelos provoca escalofríos. Ni siquiera alrededor de los Warriors hay tranquilidad, y la invencibilidad de los Celtics en el inicio de la temporada, ha sido taladrada. El ¡ojo con los Rockets! se agranda vertiginosamente como una bola de nieve, y no hay manera de subestimar a estos Lakers rebosantes de juventud y de atrevimiento, fortalecidos con la confianza adquirida para tomar retos. 

Hemos visto perder a los Warriors 13 veces, hasta por diferencias de 30 puntos, y se ha levantado una polvareda de temor frente al avance arrogante de los Rockets, también con 13 reveses, y vencedores dos veces del equipo de Golden State en su serie particular a tres juegos, lo que dice algo, o quizás mucho en caso de encontrarse cara a cara en una final de Conferencia o antes, duelos que imaginamos de ribetes épicos. La llegada de un pasador y al mismo tiempo desequilibrante Chris Paul, aceleró la capacidad de producción de Harden, único anotador de 60 puntos en la temporada, y líder absoluto con 31.3 de promedio. A esta altura, la discusión sobre el equipo más temido, está abierta.

Cleveland sobrevive cojeando

La incertidumbre ha estado aguijoneando a los Cavaliers de Cleveland, ganadores de solo 7 de 21 juegos hasta hace poco, obligándolos a forzar un cambio múltiple soltando al lastimado Isiah Thomas, quien no tuvo tiempo de mostrar su utilidad entrando por el fugitivo Kyrie Irving, al nunca reconstruido Derrick Rose, y también al veterano Dwayne Wade, quien no pudo funcionar al ritmo que se necesitada, recibiendo a George Hill, Jordan Clarkson, Larry Nance y Rodney Hood. Cojeando los Cavaliers han podido seguir siendo líderes del centro en la Conferencia del Este, por solo dos juegos sobre Milwaukee, equipo impulsado por la furia y efectividad del griego de 23 años Giannis Antetokounmpo, una nueva estrella en el firmamento de la NBA.

Los Celtics, revitalizados con el aterrizaje de Irving, se han quedado rezagados ante el impulso de los Raptors de Toronto, que exhiben el tercer mejor balance de la NBA con 39-16 superando claramente a los otros dos líderes del Este, Cavaliers y Wizards, aunque más presionados por tener al equipo de Boston rascando su espalda. El Thunder de Oklahoma que reúne a Rusell Westbrook, Más Valioso del 2017, con Paul George de regreso a su gran nivel de rendimiento, y Carmelo Anthony, persigue a Minnesota dos juegos atrás, en tanto los Lakers, que acaban de conseguir al físicamente “sospechoso” Isiah Thomas, están sembrando futuro y dependiendo de tres chavalos que tienen 20, 21 y 22 años, como lo son Brandon Ingram, Lonzo Ball y Kyle Kuzma. Falta mucho para la postemporada, pero la cabalgata de emociones que se nos viene encima, hace mucho ruido, como un volcán en erupción.