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El duelo aún no empieza, pero lo que importa, lo que trascenderá porque establecerá pautas aunque no sean definitivas, será cómo termina. El poderoso Real Madrid -porque lo sigue siendo pese a su corte de corriente en la Copa del Rey y su pérdida de ritmo en la Liga-, un equipo ganador de 12 Champions, un reto considerado imposible para cualquier otro equipo en el nuevo paralelogramo de fuerzas, enfrenta hoy en el Bernabéu al nuevo lobo feroz, el París Saint Germain, confeccionado para abrirse paso hacia todos los títulos imaginables jefeado por el fantásticamente desequilibrante Neymar, el más firme retador de Cristiano y de Messi en busca a instalarse en la cima del Everest. Ambos equipos saltarán a la cancha con sus puñales en mano, en busca de adelantarse contra vientos y oleajes.

No hay tiempo ni espacio para especulaciones. Se espera un duelo trepidante entre este PSG ganador del Grupo B, con solo una derrota en la última jornada por 3-1 ante el Bayern, equipo al que le clavó 3-0 en la primera batalla, y el Real Madrid, solo derrotado 3-1 por el Tottenham, invicto en Grupo H, cediendo un empate 1-1 precisamente con el Madrid. Para el PSG es la hora de demostrar qué tan grande puede ser considerado. Esa delantera con Neymar, Mbappé y Cavani, es muy versátil y productiva, pero en el medio, zona de contención y proyección, el equipo francés se ve atrás, aunque no por mucho, lo mismo que en la defensa. Los mastines del Madrid, lamentando no poder utilizar al excelente Carvajal por sanción extra, son más mordedores, pese a no contar con un Pepe a la orilla de Ramos. 

Modric debe ser clave

No se cree que Zidane prefiera a Isco sobre Bale, pese a que asegura mayor movilidad, variedad de penetración y mejores conexiones. El ímpetu y el olfato del galés, que no ha podido conseguir su mejor forma física, tiene mayor poder de atracción para el técnico, y juntarlo con un resurgente Benzema y con el explosivo y destructivo Cristiano, debidamente motivado y recargado, se da por un hecho. La fiereza y flexibilidad de Modric, la sangre fría y sobria efectividad de Kroos, y la presencia de ese bulldog que es Casemiro, garantizan una excelente cobertura de “Los Ángeles Blancos” en el medio. Y en el fondo, pese a la ausencia de Carvajal por sanción, con Marcelo y Nacho por las rayas, utilizando a Ramos y Varane por el centro, se ve mejor la defensa del Madrid, que la formada por Alves, Marquinhos, Thiago Silva y posiblemente Kurzawa si está bien.

Mientras Cristiano y Neymar en su duelo particular tratarán de robarse el show, en la pelea por el dominio del centro del campo, Verratti, Rabiot y posiblemente Diarra, como reemplazo del lesionado Thiago Motta, necesitarán excederse en su desgaste, atentos a la necesidad de refuerzos que tendrá la defensa con las incursiones cargadas de peligro de Modric, y las apariciones oportunas de Kroos. El Madrid, no es comparable con ningún rival del futbol francés. Zidane espera que el factor Casemiro sea lo suficientemente incidente. Hombre por hombre y sector por sector, veo mejor al Real Madrid, equipo que dispone de un estupendo banco, con hombres del calibre de Isco y Asensio, capaces hasta de hacer crecer la intensidad en los tramos finales, que sellan triunfos o fabrican volteretas. Insisto, veo ganador al Madrid.