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Han pasado tres días desde que Francisco “Paco” Valcárcel, presidente de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), brindó conferencia de prensa en el Estadio Nacional Dennis Martínez y su frase “Nosotros no necesitamos a nadie, los peleadores nos necesitan a nosotros”, sigue taladrando mi cabeza.

La declaración del presidente de la OMB se dio en un contexto incómodo, después de que Carlos Blandón, apoderado de Román “Chocolatito” González, rechazara la posibilidad de disputar el título de este organismo en junio. Claramente la posición de Blandón tocó el orgullo del dirigente boricua, tanto así que erró al emitir ese juicio, dando a entender que Román no es imprescindible. Para mí, se equivocó.Francisco “Paco” Valcárcel, presidente de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Organismos y peleadores se necesitan entre sí. Sin combates de título mundial, los organismos no generan plata, sin organismos los púgiles no podrían dar sus primeros pasos al estrellato ni salir del anonimato, haciendo historia para sus países. Pero hay un momento en el que los boxeadores francamente no requieren de nadie para generar interés y dinero. Por ejemplo, un tipo como Saúl “Canelo” Álvarez se puede dar el lujo de rechazar al Consejo Mundial de Boxeo (CMB), incluso a estas alturas de su carrera ni siquiera necesita ser campeón para venderse en Estados Unidos.

Creo que la declaración de Valcárcel fue una total falta de respeto para Román. Me podrán decir que el impacto del “Chocolatito” no es el mismo de un “Canelo”, de un Golovkin, por poner dos ejemplos, no obstante, intentar minimizar a un tetracampeón, leyenda viviente del boxeo latinoamericano, futuro miembro del Salón de la Fama y el encargado de resucitar las categorías pequeñas, siendo el más grande peleador en ellas, es un error garrafal.

¿Quién tiene la razón?

Ahora voy a entrar en el terreno de las posturas de cada una de las partes respecto a la oportunidad que la OMB puso en bandeja para que Román se coronara contra Donnie Nietes. Como fanático, me encantaría ver esa pelea en Nicaragua, ¿A quién no le gustaría ver a González como campeón mundial y en nuestro país? A cualquiera. No obstante, también debo de ponerme en los zapatos del peleador, su apoderado y su promotor internacional, Akihiko Honda.

Siendo Honda el que tiene un gran poder de decisión en el equipo, mi respuesta a la propuesta de Valcárcel sería: “No”. ¿Por qué? Es sencillo, si ya tengo un pacto con K2 Promotions para regresar a Estados Unidos peleando en HBO, la fidelidad se debe respetar. Además, seamos sinceros, Honda en vez de ganar, perdería dinero haciendo una negociación en Nicaragua.

También me pongo en el zapato de Blandón. Si mi peleador me dice que le interesa una mejor bolsa, al margen de ganar un título, tengo que seguir los intereses de mi representado. A estas alturas, Chocolatito no tiene nada más que demostrar, gane un título en 115 o pierda otra pelea, su legado ya es imborrable.

Y por último, me pongo en el lugar del peleador. Siendo un tetracampeón mundial, viniendo de dos derrotas ante Srisaket Sor Rungvisai, lo que más me conviene es pelear contra un rival cómodo y lucir grandioso en Estados Unidos. Además, ante quien sea, es seguro que Román va a ganar más en Norteamérica que peleando en Nicaragua. Con 30 años, si fuese el Chocolatito rechazaría rotundamente la propuesta de la OMB.