•  |
  •  |
  • Edición Impresa

El Inter de Milán tuvo que sufrir durante más de una hora este sábado pero logró imponerse por 2-0 ante el colista Benevento en encuentro correspondiente a la vigésima sexta jornada de la Serie A italiana de futbol.

Los goles de los dos defensas centrales del Inter, el eslovaco Milan Skriniar y el italiano Andrea Ranocchia, acabaron con un Benevento que disputó un partido de gran compromiso, que tuvo varias ocasiones para adelantarse y que protestó por un posible penalti no pitado.

En el debut como titular del hispano-brasileño Rafinha Alcántara, el conjunto milanés sumó un trabajado triunfo, que le permitió alcanzar momentáneamente la tercera posición liguera, al superar al Roma y al Lazio, que jugarán hoy ante Milán y Sassuolo, respectivamente.

Curiosamente, pese a estar separados por 38 puntos en la clasificación, el Inter y el colista Benevento llegaban a la cita de San Siro, tras sumar el mismo número de puntos en las últimas diez jornadas: nueve unidades.

Además, si se comparan los jugadores de las dos plantillas, los del Inter solo acumulan un partido más en la Liga de Campeones con respecto a los del Benevento (99 y 98), que cuenta con veteranos que tuvieron un pasado en clubes de élite, como el francés Bakary Sagna, exlateral de Arsenal y Manchester City.

Las dificultades del Inter fueron acentuadas al descanso, cuando la afición de San Siro mostró su malestar con la prestación del equipo con una sonora pitada.

El Benevento perdonó una gran ocasión en el 63 con Massimo Coda, que remató alto, y protestó en el 65 por un penalti no pitado a Danilo Cataldi por una falta de Danilo D’Ambrosio.

Tras salvarse de esas situaciones peligrosas, el Inter consiguió el gol del 1-0 gracias a una acción originada en un saque de esquina, con el balón que, tras un rebote en el área, fue empujado entre las mallas por un cabezazo de Skriniar (m.66).

Esa diana dejó tocado a un Benevento que recibió apenas tres minutos después el 2-0 de Ranocchia, tras otra acción a balón parado, y que terminó el partido con diez hombres por la doble amonestación al italiano Nicolas Viola.