•  |
  •  |
  • END

El pasado Martes Santo 7 de abril, falleció a la edad de 80 años, después de una prolongada enfermedad de diabetes, el prestigiado y respetable árbitro de nuestro béisbol Miguel Ángel Dávila Vega, nacido el 01-03-29 en el barrio “Pueblo Chiquito” de Granada.

Desde muy joven se trasladó al barrio Delicias del Volga de Managua, donde practicó el béisbol en las ligas de barrio, con los equipos “América Libre”, “Taleno Cubs” y “Mack”, patrocinado por la casa McGregor.

Su inclinación por el arbitraje nació a los 19 años, luego de asistir a los juegos de la X Serie Mundial amateur celebrada en nuestro país (1948). Se inspiró en las actuaciones de los jueces gringos Frank Tabachi, Max Felerski y Willie Williams, a quienes admiró por su indumentaria, personalidad, y las decisiones que tomaban en cada partido.

Inició impartiendo justicia en las categorías menores que se jugaba en los diferentes campos del sector de abajo. Posteriormente se consolida en las ligas Oficinista, Salvadorita, Monseñor Lezcano y Primera División. Participó en los mundiales de 1972 en Nicaragua, 1973 en la subsede de Honduras, y fue miembro de la Escuela Wichita de Arkansas.

Fue fundador del cuerpo arbitral de la Liga Profesional de Nicaragua (1956-1967), y actuó en sus once temporadas. Participó en los juegos de exhibición brindados por las “Estrellas de Miñoso” (febrero 1956), “Emilio Cabrera” (febrero 1957) y Willie Mays el mismo año. En esta etapa recibió las enseñanzas de los famosos árbitros Ramón “El Colorado” Rogers y Armando “El Pollo” Rodríguez.

También miembro fundador de la Asociación de Árbitros de Béisbol de Nicaragua, reformando sus estatutos el (06-03-57) junto a los jueces Rafael “El Negro” Zelaya, Pedro J. Valle, Manuel Tejada “Tejadita”, Jorge Ortiz “El Elegante”, Orlando Saballos Sunsín, John Williams, Luis Arias “Balalaika”, Miguel A. Contreras “Cara de Chispero” y Guillermo Espinales Ortiz, entre otros. Dávila dominó ampliamente las reglas del béisbol, gozando del respeto de sus colegas, peloteros y el público beisbolero, y muy apreciado por sus compañeros de trabajo en la escuela de artes, laborando durante 55 años en los talleres de imprenta del ferrocarril de Nicaragua.

Sus honras fúnebres se realizaron en el Cementerio General de Managua el miércoles ocho del corriente. Nuestras condolencias a toda la familia doliente.

Descanse en paz, Dios lo tenga en su santo seno.