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“El Zurdo” Winston Campos (30-3-5, 18 nocauts) enfrentará hoy al británico Josh Taylor, el rival más duro que le haya podido tocar en su carrera, pues es un peleador muy completo técnicamente, rápido de manos, inteligente, con buena defensiva y una pegada intimidante capaz de tumbar cualquier pared. Es difícil creer en una sorpresa pero es el púgil nica quien tiene la última palabra. Tiene todo que ganar y poco que perder. El título Plata 140 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) está en juego.

Este viernes en la ceremonia de pesaje, Campos no tuvo inconvenientes con superar la báscula. “El Zurdo” marcó 139.2 libras, 800 gramos menos que exige la categoría. En tanto, el británico pesó 140 exactas. Si el nica triunfa sería un milagro, pero cuesta imaginar que Winston va a sufrir una metamorfosis boxística, pues sus antecedentes ante rivales desconocidos dejan un mal sabor de boca. Gana sin convencer, se complica, un día parecer un artista boxeando, manejando la media y larga distancia y otro día es un huracán que busca a los contrarios, apagándolos y noqueándolos. El nica es una moneda al aire.

Pero al margen de la valoración que se pueda tener de Winston, es más preocupante el rival que tendrá en frente. Es cierto que es un peleador de apenas 11 combates, todos triunfos, 10 por nocaut, sin embargo, boxísticamente es superior en todo a Campos. Esa mano izquierda es un cuchillo incesante al que Winston deberá encontrar la manera de cómo evitarlo. El problema es que si el nica recurre a manejar el pleito a la larga distancia, utilizando su velocidad, sin ser un blanco fijo, el británico es capaz de cerrar espacios y arrinconar a cualquier para terminar noqueando.

El triunfo de Winston depende de un milagro nada más. Ojalá que ocurra y pueda regresar al país con ese cinturón en sus hombros para darle un impulso definitivo a su carrera en el plano internacional.