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El púgil estadounidense Deontay Wilder conservó el pasado sáb+ado en Brooklyn su título de campeón de los pesos pesados por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), al batir al cubano Luis “King Kong” Ortiz por nocaut técnico en el décimo asalto.

Wilder, que con este triunfo continúa imbatido con una tarjeta inmaculada de 40 victorias (39 de ellas por KO) y ninguna derrota, acabó con el cubano al conectarle un uppercut, que hizo que el árbitro parara la pelea a falta de 55 segundos para la conclusión del décimo asalto.

El “rey del KO”, que era favorito para los expertos y las casas de apuestas antes de la pelea, espera ahora luchar con el británico Anthony Joshua, campeón por la Federación Internacional de Boxeo (FIB) y por la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en un combate que levantaría una expectación que no existe entre los pesados desde la época de Mike Tyson.

El combate medía a dos rivales con estilos opuestos y físicos que asustan: 2.01 m y 102 kg para Wilder, 1.93 m y 105 kg para Ortiz, quien llegaba al sábado invicto con 28 triunfos, 24 de ellos por KO.

“King Kong” arrancó mejor que su rival, llevándose los primeros asaltos a los puntos debido a su mayor ímpetu. Iba por la pelea desde el comienzo. “Lo voy a noquear, he venido para volver con el título”, había prometido Ortiz en la previa.

Y lo intentó hasta el final, pero Wilder consiguió sobrevivir a esos primeros compases, se sobrepuso a las dificultades, se fue asentando y derribó a su rival por primera vez en el quinto.

Susto y recuperación

El estadounidense tenía la pelea donde quería, pero en el séptimo Ortiz lo sorprendió con un gancho de derecha y una combinación de izquierda que casi acaba con él en el suelo.

“Un verdadero campeón siempre encuentra la manera de volver y eso es lo que hice esa noche”, apuntó el norteamericano al final.

Y es que con el paso de los asaltos, Ortiz, de 38 años, se fue desfondando mientras Wilder, de 32, mostraba su superioridad física para acabar ganando en el décimo.

La puntuación en ese momento también le era favorable al estadounidense, ya que los tres jueces le daban la victoria por unanimidad, los tres por 85-84.

“Luis Ortiz es definitivamente un tipo astuto. Ha hecho una gran pelea. Sabíamos que debíamos derribarlo. Le he demostrado a todos que puedo golpear”. Para Wilder, Ortiz “puede tener la cabeza alta. Les dio a los aficionados un gran espectáculo”.

Ahora, el deporte espera con ansia la respuesta de Joshua, quien se medirá el 31 de marzo en Cardiff al neozelandés Joseph Parker, campeón por la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Un Wilder-Joshua pondría en liza todos los títulos de los pesados y devolvería a la categoría un aura y un interés mediático que perdió hace ya casi dos décadas.