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Jeffrey Webb, exdirigente de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y Caribe de futbol (Concacaf) y uno de los protagonistas del escándalo de corrupción en la FIFA, tendrá que abonar la multa de un millón de francos suizos (855,000 euros) impuestos por la institución, según informó este lunes el organismo.

Webb, de 53 años, fue declarado culpable de “corrupción” y “conflicto de intereses” y suspendido a perpetuidad en septiembre de 2016 por la justicia interna de la FIFA, que le impuso también una multa de un millón de francos suizos. El exdirigente había apelado parcialmente esta decisión, contestando únicamente la multa.

Este lunes, la FIFA anunció que la Comisión de Recursos había rechazado la apelación, confirmando la imposición de la multa. Detenido en Zúrich y posteriormente extraditado a Estados Unidos, el expatrón de la Concacaf se declaró culpable ante la justicia norteamericana por malversación, fraude, extorsión y blanqueo de capitales.

Webb aceptó pagar más de 6.7 millones de dólares de multa en el marco de su condena. En total, la justicia norteamericana ha condenado a 42 exresponsables de la FIFA, esencialmente sudamericanos, pero también estadounidenses como Chuck Blazer, fallecido el pasado julio tras haber sido confidente del FBI.

Pero solo tres de ellos han sido juzgados y dos declarados culpables en diciembre pasado y encarcelados: el expresidente de la Confederación Brasileña de Futbol, José María Marin, y el expresidente de la Federación Paraguaya y de la Conmebol, Juan Ángel Napout.

Los demás se han declarado culpables y están a la espera de conocer sus sentencias o bien de ser juzgados en sus respectivos países. Otros han podido evitar la extradición a Estados Unidos, como el exvicepresidente de la FIFA, Jack Warner, de Trinidad y Tobago.