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Cuando Everth Cabrera apareció en escena a inicios de año con la mirada puesta en estar con los Tiburones de Granada en el Pomares y de jugar con la selección nacional ante Cuba, se le notó muy seguro al afirmar que había regresado para terminar en Nicaragua su carrera como pelotero.  Sin embargo, aproximadamente un mes después de dichas declaraciones, el nandaimeño confirmó  haber llegado a un acuerdo con los Leones de Yucatán, equipo de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) que decidió darle la oportunidad para la temporada que se pondrá en marcha  el próximo jueves 22 de marzo. 

“El contacto con los Leones de Yucatán llegó a través del buen amigo mío Douglas Dumas, el coach de primera de los Tiburones de Granada. Luego, el director deportivo del equipo me llamó y me dijo que estaban interesados en que viajara lo más pronto posible. Estoy motivado con la idea de ir a jugar a México, pues quiero demostrar que todavía puedo fajarme a un nivel como el de la liga de ese país y sobre todo que puedo provocar el interés de otros equipos”, comentó Cabrera a El Nuevo Diario, añadiendo que “voy a México hambriento de protagonismo, no voy pensando en dinero, sino en hacer mi trabajo de la mejor manera posible para ganarme un puesto. Quiero aprovechar al máximo este chance”.

Según manifestó el pelotero, actualmente se encuentra en un 70% en cuanto a condiciones físicas y espera alcanzar en México un nivel de rendimiento como el que tuvo en el 2012, cuando vistiendo la camisa de los Padres de San Diego robó 44 bases y fue líder en la Liga Nacional. “He estado trabajando tiempo extra en mejorar algunos aspectos de mi swing y en fortalecer algunas partes de mi cuerpo como los hombros, las piernas y el abdomen. La idea es llegar en plenitud de condiciones para causar una buena impresión”, expresó Cabrera.

Cabrera, cuya firma con los Leones lo convierte en el quinto bateador nicaragüense en la historia de la LMB, no jugó ayer con Granada el tercer duelo de la serie ante Madriz y según la información ofrecida viajará mañana a territorio mexicano. El exjugador de Grandes Ligas se unirá al antesalista Elmer Reyes, miembro de los Olmecas de Tabasco, y a Carlos Téller, de los Saraperos de Saltillo, como los únicos nicas que tendrán acción en este campeonato en la campaña del 2018. Antes que Cabrera y Reyes, el parador en corto Rigo Mena (1964-1976), el jardinero David Green (1986-1990) y el también outfielder Brant Alyea (1990) habían jugado en esta competición, que no debe confundirse con la Liga Mexicana del Pacífico, la cual se juega entre noviembre y enero. 

Debe aprovechar

A esta nueva etapa de su carrera, Everth, ahora mismo un hombre de 31 años de edad, llega tras estar haciendo un buen trabajo con los Tiburones de Granada, con quienes acumulaba, hasta antes del pasado fin de semana, un promedio ofensivo de 320 puntos como resultado de ocho imparables en 25 turnos al bate, contando entre sus incogibles un par de dobletes. Agréguenle seis carreras impulsadas, seis anotadas y solo una base robada. La salida de Cabrera, representa un duro golpe para los Tiburones, equipo que en los próximos días perderá al encendido Iván Marín y que sigue a la espera de Jimmy González.

Everth, cuya tenacidad lo llevó a las Grandes Ligas en el 2009 y le permitió establecerse en tal escenario durante siete temporadas, deberá sacarle el máximo provecho a esta nueva oportunidad que la vida y el beisbol le presentan. El granadino, que jugó con los Padres de San Diego y con los Orioles de Baltimore, no solo necesita demostrar que está en buena forma para rendir en el terreno de juego, sino también que ha logrado superar definitivamente esos problemas personales que de forma dramática afectaron su vida. Es otra vez Cabrera a las puertas de una nueva oportunidad de reivindicarse.