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El destacable desempeño que exhibió Carlos Chavarría, el retorno de Jaime Moreno al grupo con gol incluido y el habitual liderazgo de Juan Barrera son entre otros aspectos los puntos sobresalientes del partido amistoso que sostuvieron las selecciones de futbol de Nicaragua y Cuba, el pasado jueves en el Estadio Nacional de Futbol, que favoreció a los locales 3-1 con anotaciones de los tres jugadores en cuestión.

Chavarría, el joven y habilidoso delantero del Real Estelí, inyectó de confianza a la tropa que dirige el costarricense Henry Duarte, después de que los antillanos se pusieron al frente en el marcador 0-1. Su anotación, para establecer la paridad en la pizarra, dio luz verde para que la Azul y Blanco reaccionara, tras haber iniciado el desafío carente de ideas y con dificultades para arrebatarle el balón a su rival.

El “7” de la tropa pinolera, autor del único gol de Nicaragua en la pasada Copa Oro, fue por mucho el jugador con mejor desempeño ante la selección cubana. Aprovechando su velocidad y buen control del esférico, Chavarría logró desequilibrar en reiteradas ocasiones a la zaga contraria, al punto que estuvo involucrado en la mayoría de acciones que tuvo la Azul y Blanco de cara al gol.

¡Hey, Duarte, tranquilo!, fue el mensaje que Chavarría envió al técnico con su gol al minuto 34, después del campanazo que dio Santa Cruz, cuando apenas corría el minuto 12. Lo demás fue la ratificación de un jugador con altas proyecciones, que apunta a convertirse en el referente de la selección absoluta, como desde algún tiempo lo es en el “Tren del Norte”. 

El “Iluminado”, infaltable

Mientras Chavarría va camino al establecimiento como futbolista emblema, hay un jugador que desde hace varios años ha demostrado ser el líder de la tropa pinolera, sin discusión es Juan Barrera. El apodado “Iluminado”, autor de tres goles ante Haití que le permitieron a Nicaragua avanzar a la pasada Copa Oro de la Concacaf, se hizo presente en el marcador y cada vez que el balón pasó por sus pies fue fácil identificar que lo tenía el líder.

Ciertamente el primer tiempo ante Cuba no fue el mejor colectivamente para la Azul y Blanco, sin embargo, Barrera fue, así como Chavarría, de los pocos que desentonaron. Su futbol depurado, ese que le ha permitido jugar en Europa, algunos clubes de Centroamérica y actualmente de Sudamérica, le permite brillar de una forma particular, en una selección que debe realizar varios ajustes para consolidar una filosofía de juego de cara a la Liga de Naciones de la Concacaf, que despegará en septiembre próximo.

Moreno con sello propio     

Cuando el atacante del Atlético Malagueño de la Tercera División de España participó en la pasada Copa de Naciones de la Uncaf, vistiendo la casaca nicaragüense, dejó claro que su presencia en el equipo pinolero era necesaria. Sin embargo, un par de meses después de su debut en la Azul y Blanco, en marzo del 2017, Moreno fue excluido de la tropa nacional por reclamar mejores condiciones laborales para él y sus compañeros.

“Una golondrina no hace verano”, aunque no fue textual, así se pudo entender las justificaciones que dieron algunos miembros de la Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut) una vez que Moreno salió de la lista del técnico Duarte para la Copa Oro. Ciertamente, en los deportes de conjunto el desempeño del colectivo está por encima de lo individual, pero en el contexto de la selección de futbol de Nicaragua un jugador de la categoría de Moreno representa un plus.

Así lo demostró contra la selección de Cuba. Ante la escases de un “9” innato, considerando la ausencia de Jorge García en la convocatoria, Jaime Moreno se presentó como la respuesta inmediata a la intriga de Duarte en su búsqueda de jugadores que puedan ocupar la posición de punta y que sean efectivos de cara al marco. Moreno retornó con gol (adelantó a los nicas 2-1 al 40’), dejando buenas sensaciones con su desempeño y ratificando que su presencia en el equipo nacional es justa y necesaria.

La serie amistosa entre Nicaragua y Cuba, que finalizará con el duelo de mañana (5:00 p.m.), en el Estadio Nacional de Futbol, marca el inicio de una larga e intensa preparación de la tropa pinolera de cara a la naciente Liga de Naciones de la Concacaf, prevista para que despegue en septiembre próximo. Con Barrera, Chavarría y Moreno en buena forma, las posibilidades de que la Azul y Blanco destaque en aquel torneo son mayores que sin alguno de estos en el grupo.