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Los jugadores de la selección de futbol de Nicaragua visitaron al árbitro Carlos Cáceres, para quien exigen justicia tras quedar parapléjico por sufrir un ataque el pasado primero de enero, en Diriamba, Carazo.

El jugador Dani Cadena publicó en su cuenta en Twitter una foto de los jugadores junto al árbitro de tercera división, a quien visitaron en su casa.

Los seleccionados, quiene jugaron contra Cuba dos partidos amistosos la semana pasada, exigen que se atrape y castigue a los culpables de este crimen.

"Visitamos a Carlos Cáceres, árbitro que recibe una golpiza y lo dejan tirado. Ojalá las autoridades den con los energúmenos y reciba ante la ley la mayor pena de cárcel. Saldrás de esta" #estodebedepararya #animoCarlos ", escribió Cadena en su cuenta de Twitter.

 

Visitamos a Carlos Cáceres árbitro que recibe una golpiza y lo dejan tirado. Ojalá las autoridades den con los energúmenos y reciba ante la ley la mayor pena de cárcel. Saldrás de esta"#estodebedepararya #animoCarlos pic.twitter.com/SEmdvmORpj

— Dani Cadena (@danics9) 23 de marzo de 2018

 

Cáceres tiene 37 años y quedó en estado parapléjico tras recibir una golpiza el primero de enero.

En declaraciones a El Nuevo Diario, su esposa, Gloria Castillo, indicó el pasado 18 de marzo que Cáceres necesita un limpiador de tráquea, valorado en 350 dólares.

Castillo afirma que la condición de su familia es delicada, pues Cáceres requiere de asistencia todo el tiempo y de tratamientos que son caros.

Carlos Cáceres, el árbitro de futbol de Diriamba. Tania Narváez/END

"Yo hago lo que puedo con él, me consume todo el tiempo. Dejé de trabajar porque hay que estar siempre pendiente de él, ahorita él necesita un limpiador de tráquea que cuesta 350 dólares, yo no lo puedo costear, además de eso pamper talla M, sondas nasogástricas número 16 y sondas foley número 18", explicó en su momento Castillo.

A Cáceres lo encontraron tirado en una calle el primero de enero.

Cuando lo llevaron a un hospital, los médicos explicaron que Cáceres estaba en coma.

Luego, se confirmó que tenía el cráneo fracturado, por lo que le removieron una parte.

Por el crimen, no hay ninguna persona detenida.

Gloria Castillo, junto a su esposo, Carlos Cáceres. Tania Narváez/END

"Nosotros estamos sobreviviendo por la gracia de Dios, mis hijas hacen comida para vender los fines de semana, yo le hago los ejercicios que puedo, pero se que él no me necesita a mi, necesita a un fisioterapeuta que lo ayude pero yo no lo puedo pagar, diario se compran dos sobres de Somazina que cada uno cuesta 155 cordobas, más la comida especial, leche ensure y muchas cosas más", señaló Castillo a El Nuevo Diario, el pasado 18 de marzo.

Cáceres era árbitro de segunda y tercera división del futbol, y también se dedicaba al comercio.

La familia de Cáceres habita de la Iglesia San José, de la ciudad de Diriamba, Carazo, una cuadra abajo, cinco varas al Norte.