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Hubo un tiempo en que los Rojos de Cincinnati eran “La maquinaria”. Arrasaban como el ejército de Atila el rey de los hunos. Por donde pasaban no volvía a nacer hierba, y no dejaban piedra sobre piedra. Todos ellos daban la impresión de tener sitios asegurados en el Salón de la Fama, pero ese imperio beisbolero cayó, y estrepitosamente, como el romano. Ahora estos Rojos tratan de salir de los escombros después de tres temporadas consecutivas en el último lugar del sector central en la Liga Nacional, sin poder ganar más de 68 juegos. Hay quienes piensan que ni siquiera el sufrido mánager Bryan Price, cree que eso sea posible. Se ha acostumbrado a lo largo de cuatro años, a vivir en la oscuridad, sin esperanzas. Los viejos seguidores no olvidan el séptimo juego de la Serie Mundial de 1975 cuando derrotaron a los Medias Rojas con el batazo de Joe Morgan, haciendo olvidar el dramático jonrón de Carlton Fisk. Entre el primer bate Pete Rose y el octavo César Gerónimo, aquella “Maquinaria” tenía a Joe Morgan, Johnny 
Bench, Tany Pérez, George Foster, David Concepción y Ken Griffey, con Don Gullett, Jack Billingham, Gary Nolan, Clay Kirby, Will McEnaney y Clay Carroll en la colina. Un equipo impagable en estos días.

Arriba, hay punch

Los Rojos del 2018, con un nicaragüense presionando por encontrar espacio, Alex Blandino, colocan como primer bate al robador de 59 bases Billy Hamilton, jardinero central, seguido de Adam Duvall, el guardabosques izquierdo bateador de 64 jonrones y 202 remolques en las últimas dos temporadas, el temible Joey Votto, el pelotero más impresionante de la franquicia, siempre candidato a Más Valioso después de haber ganado la distinción en el 2010, como inicialista y tercer bate, y Eugenio Suárez, quien disparó 26 jonrones empujando 82 carreras, antesalista y cuarto bate. Se observa capacidad de agresión en la parte alta de ese line-up. Detrás de esos cuatro, estará Scooter Gennett quien sorprendió bateando 4 jonrones en un juego, como segunda base y quinto bate; el venezolano de 24 años José Peraza en el campo corto; Scott Schebler quien se voló la cerca 30 veces, en el jardín derecho, y Devin Mesocaro peleando la receptoría con Tucker Barnhart. Hay poder en el inicio de esta alineación, pero sin poder producir l
o necesario para ganar 70 juegos, por culpa de un pitcheo endeble.

El pitcheo, dolor de cabeza

Un novato del 2017, el derecho dominicano de 25 años Luis Castillo, con balance de 3-7 y 3.12 en 15 inicios, aparece en pantalla como brazo confiable para encabezar la rotación. Antony DeScalfani, Homer Bailey, Brandon Finnegan y Tyler Mahle, completan el grupo de abridores que manejará Price con los dedos cruzados. En el 2017, Price no conoció a ningún ganador de 8 juegos entre sus abridores…En el bullpen la gran expectativa la provoca el joven cubano Raisel Iglesias, milagroso salvador de 28 juegos en la última campaña, diagnosticado como un futuro astro del taponeo. Michael Lorenzen, David Hernández y Wandy Peralta, esperan ser contribuyentes entrando al rescate de los inseguros abridores… El talón de Price y su dolor de cabeza, serán sus lanzadores, y una parte de atrás silenciosa de su line-up. La parte de arriba es ruidosa, pero no podrá sacar al equipo de Cincinnati de los escombros.