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El debut más dominante de un pitcher japonés en Grandes Ligas lo ofreció Hideo Nomo en 1995 trabajando desde la colina de los Dodgers contra los Gigantes de San Francisco. A lo largo de cinco entradas de solo ceros, Nomo de 26 años, más adelante un forjador de dos no hitters, permitió un imparable y ponchó a siete, obviando conceder cuatro boletos. Ni Matsuzaka, ni Irabu, ni Darvish, estuvieron cerca. Quizás lo de Ohtani hubiera sido parecido sin el estacazo de Matt Chapman. El tirador derecho de casi 24 años que batea a la zurda y espera responder en las dos funciones, se sostuvo seis episodios admitiendo tres hits coordinados, ponchó a seis, concedió una base y su cierre fue estupendo sacando out a 14 de 15. No hay duda del potencial a desarrollar que le garantiza su material con pitcheos violentos y buena variedad.

No pudo Ohtani superar el trabajo de Nomo, un tres veces ganador de 16 juegos, su máxima cifra en 12 temporadas, pero puede ir tras las huellas trazadas por el derecho de los Yanquis, Masahiro Tanaka, quien debutando a los 25 años, logró seis triunfos consecutivos antes de perder con los Cachorros de Chicago, y regresar con una racha de cinco éxitos, fijando su balance en 11-1 con 1.99 en carreras limpias en ese momento. Es una fuerte pretensión, no tan grande como tratar de mover a empujones la Torre Eiffel, y Ohtani ya dio el primer paso, mostrando su temple y su armamento, obligando a no perderlo de vista.  Sufriendo dos recortes por problemas en su brazo, Tanaka se vio limitado a 14 victorias por 6 derrotas en ese 2014 que permitió tejer expectaciones mayúsculas.

Ganar 20, ponchar 300

Hasta hoy, nunca un japonés ha logrado ganar 20 juegos. La mayor aproximación la ha proporcionado el derecho Daisuke Matsuzaka, quien debutó a los 26 años obteniendo 15 triunfos en 27 decisiones. Pareció Matsuzaka dar el salto al estrellato en su segundo año ganando 18 veces por solo tres reveses y 2.90 en carreras limpias, pero comenzó a sufrir dolores en su escopeta y no volvió a ser el pitcher que los Medias Rojas esperaban ver crecer hasta convertirse en alguien excepcional. Su mayor cantidad de victorias fue de 9 entre el 2009 y el 2014, llegando a registrar un balance tenebroso de 1-7 en el 2012. Ohtani podría ser el primer japonés de 20 triunfos, en una época de gran dificultad para alcanzar esa cifra.

Yu Darvish, también derecho, quien debutó con 16 triunfos en el 2012, a la edad de 25 años lanzando para Texas, es el único japonés que se ha acercado a los 300 ponches con el total de 277 en 209 entradas registrados en el 2013, cuando terminó segundo de Max Scherzer en la votación para el Cy Young de la Liga Americana. Darvish, ahora con los Cachorros, no ha podido regresar a la órbita de las 16 victorias y solo una vez volvió a ponchar a más de 200 con una cifra discreta, 209. ¿Será capaz Ohtani de ser un ponchador de 300 una vez establecido? Esa es otra intriga de gran exigencia flotando a su alrededor.