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Limpiando las manchas de sangre provocadas por la estrepitosa derrota con cifras de 0-3 frente al Roma en la Champions, el Barcelona salió a mostrar su cara preocupada por lo irremediable, a ese público del Nou Camp, que tanto sufrió hace unos días viendo saltar su sueño de regresar a una final en Europa, hecho astillas. Tratar de salir de lo depresivo contra reloj, es un reto con una carga emocional a veces aniquilante.

¿Cómo motivarse en una situación así? ¡Ah…mantener el invicto! Alargar a 39 la racha récord de juegos sin perder en la Liga, y mantener viva, aunque desde mi punto vista algo bastante remoto, la posibilidad de alcanzar los 100 puntos, de cerrar con seis victorias consecutivas. Fue así como el Barcelona derrotó 2-1 al difícil Valencia en un partido sin goles de Messi, pese al intenso y desequilibrante accionar desplegado por el argentino en el segundo tiempo, y haber apretado cuatro veces el gatillo, una de ellas con una volea impresionante. Agreguen todos los trazados que realizó en diferente
s avances. 

Luis Suárez marcó el primer gol ante el Valencia.  AFP/END

Pegar primero

Tomó tiempo el Barcelona para establecerse pese al excedente de creatividad con Coutinho, Messi, Iniesta y Busquets. Registró un inicio trabado el equipo azulgrana y el Valencia afectado por su puntería desviada, fabricó dificultades. Guedes, Rodrigo y Parejo, lograron incursiones que fueron algo más que advertencias. El gol de Suárez en el minuto 14 recibiendo de Coutinho, un trazo realizado con la sutileza de Dalí sobre el lienzo, dejando sin opción a Neto, funcionó como calmante para la tropa de Valverde, enfocándose en la victoria, no revitalizante, pero si útil.

El Valencia intentó mantener el ritmo y la presión, pero el Barsa tomó más tiempo el balón y transitó por espacios más amplios. Después de terminar 1-0 el primer tiempo, el segundo gol azulgrana, conseguido por Umtiti sacándole máximo provecho con su cabeza al corner ejecutado por Coutinho desde la derecha, golpeó fuertemente al Valencia. No pudo el Barcelona asestar la estocada definitiva pese a disponer de tres posibilidades claras, incluyendo 
la entrega de Messi a Denis Suárez, cuyo remate rebota en Neto.

De pronto, un penal

La salida de Iniesta, los ingresos de Dembelé y Denis Suárez, el manejo del 2-0 con una mayor posesión, parecían tener el partido asegurado mientras el tiempo avanzaba. De pronto, una fuerte barrida de Dembelé sobre Gayá en el área, provocó el penal que ejecutó Parejo en el minuto 86 apretando el marcador 2-1. Fue un penal casi frontal que Ter Stegen dio la impresión de tener bajo control, pero en lugar de eso, la pelota se filtró debajo de su cuerpo contorsionado, y cruzó la raya en cámara lenta, con el arquero girando su cuello solo para comprobar el costo de la pérdida.

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Nunca es muy tarde para borrar un gol, pero el Barsa no se alteró manejando pelota y tiempo, y aunque atravesó un susto cuando un centro voló a media altura sobre el área chica, frente a Ter Stegen, el esfuerzo final del Valencia, se quedó corto. El 2-1 conservó el invicto. No limpia las manchas de sangre que dejó la eliminación de la Champions, pero fue un bálsamo, temporal si se quiere.