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¿Sorprendidos por el primer no hitter de la temporada? No deberíamos estarlo porque hemos sido testigos de casi una decena de aproximaciones recientes, incluso viendo la posibilidad tomar forma al mismo tiempo desde las dos colinas, como en aquel duelo histórico entre Bob Hendley y Sandy Koufax en 1965, con solo un hit disparado durante la batalla, sin incidencia en la única carrera. Pero uno lo espera de alguien de la realeza monticular, no de un desconocido Sean Manaea, inutilizando y desesperando a los fantásticos Medias Rojas de Boston, doblegándolos 3-0. Cierto, hay muchos nombres intrascendentes que han logrado firmar un no hitter. Oakland tiene dos de ellos, y quizás ahora tres. Mike Warren un pícher que solo estuvo tres años en Las Mayores dejó sin hit a los Medias Blancas en 1983, y Dallas Braden estuvo perfecto contra Tampa en el 2010.

Abrió con boleto

Qué pequeño se veía Manaea frente a la artillería de Boston cuando boleó a Mookie Betts, el primer bateador que enfrentó la noche del sábado en Oakland. Detrás, venían amenazantes Andrew Benintendi, Hanley Ramírez y J.D. Martínez, acostumbrados a no dejar títere con cabeza. ¡Pobre Manaea! se pensó, sin reparar en el 1.63 en efectividad después de tres aperturas de calidad y otra aceptable en sus cuatro salidas, registrando balance de 2-2. No, sus minutos en la colina de los infartos parecían estar contados. El equipo Boston, con colectivo líder de 293 puntos, ganador de 17 de sus últimos 18 juegos, moviéndose en una racha de 8, haciendo estragos, en busca de arrancarle el brazo a ese joven de 26 años, sin completar juego en 57 intentos. Eso es lo que se esperaba, no lo que ocurrió. Un impacto en nuestras narices.

¿Cómo “olfatear” un no hitter por parte de un tirador en construcción después de una base por bolas abriendo el juego? Menos frente a Boston, que con Chris Sale, consideraba muy factible continuar la racha. Betts nunca pasó de primera base. Benintendi lo entregó en segunda con un roletazo, en tanto Ramírez y Martínez se poncharon. ¿Quién tomó eso como una señal de seria advertencia? Nadie obviamente, y desde las sombras, el short de Oakland Marcus Semien se convirtió en el gran apoyo de Manaea anotando las tres carreras que sellaron la pizarra, una en el primero impulsada por Lowrie, otra en el tercero por cañonazo remolcador de Piscotty, y la final en el quinto, cuando se voló la cerca. Más que suficiente para el hermetismo imprevisto del zurdo, que sorprendiéndose a sí mismo, se vio golpeando las puertas de la grandeza.

Dos dificultades

Manaea atravesó por dos momentos discutibles en la confección de este primer no hitter de 2018: uno en el inicio del quinto, cuando con dos outs, Sandy León elevó una pelota hacia la zona corta del left-center perseguida hacia atrás por el short Semien, observándose un esfuerzo del fildeador en estirada antes que la bola cayera en el guante abierto sin poder ser retenida. Pudo ser un hit, pero la consideración fue error; y el otro, en el sexto, también con dos outs, con Benintendi proyectándose hacia primera junto al machucón conectado que trae hacia delante al inicialista Matt Olson. Hay fildeo y lanzamiento sobre el corredor que se abre evitando ser tocado, pero extendiéndose más allá de los tres pies que permite el reglamento. La primera impresión fue de safe y hit dentro del cuadro, pero las repeticiones condenaron a Benintendi y fue declarado out por regla. 

Según informe, Manaea, quien ponchó a 10 en su tercer triunfo de la campaña, fue seleccionado por los Reales de Kansas en el puesto 34 del draft de 2014, después de funcionar en el bwisbol universitario con promedio de 11.4 ponches por cada 9 entradas. En el 2015, antes de la fecha límite de cambios, los Reales, ansiosos de obtener a Ben Zobrits, quien fue  pieza de gran importancia en la brillante postemporada, enviaron a Manaea a los Atléticos de Oakland. Debutó en las mayores perdiendo contra los Astros el 29 de abril de 2016 terminando con balance de 7-9 y 3.86. En el 2017, ganó 12 y perdió 10 con 4.37 en carreras limpias, y en el inicio de este 2018, va con 3-2 y un impresionante 1.23 a lo largo de 36 entradas y dos tercios. ¿Será este no hitter el comienzo de una gran historia? Ya veremos qué nos dice el paso del tiempo.